De entre las notas chuscas de la actualidad brilla ese milagro desvelado por los dos contendientes por la secretaría general del partido socialista: ambos aseguran tener más delegados que su oponente. Como si los delegados no fueran militantes concretos, personas físicas dotadas de su número de afiliación y otros documentos identificativos, que han mostrado su apoyo a uno u otra/ a una u otro candidato.
Claro que en estas cuestiones, todo es posible. Bono fue el primer sorprendido por su derrota a manos de Zapatero, en el 35 Congreso, junio del año 2000; no supo a tiempo que uno de sus principales apoyos, Rubalcaba precisamente, había advertido a una periodista que el ganador sería Zapatero, en contra de lo que auguraba el recuento de compromisarios, favorable teóricamente al manchego. Continue Reading ▶






