Viendo lo que se ve, parece como si la situación de emergencia que vivimos fuera una ensoñación, que la realidad no viste de negro, que pronto escampará, que no hay mal que cien años dure… y demás consuelos de afligidos.
Si el presidente del Centro de Investigaciones Sociológicas, el doctor Requena, estrenara su cargo auscultando dónde el común piensa en qué estamos me temo que los resultados se quedarían muy cortos; cortos de pesimismo, vamos. Salvo ese millón largo de familias sin ingresos, los cuatro millones y medio de parados, y los cien mil empresarios que han tenido que echar la persiana, me temo que pocos atinarían con el color real del panorama.
Los tabúes persisten, intangibles; los componentes del llamado estado de bienestar se defienden con numantino empeño –por cierto ¿cómo terminó aquello de Numancia?-. Sin embargo sí se ponen en cuestión elementos básicos de la convivencia, como la solidaridad entre españoles. Continue Reading ▶






