Un año bajo la ley de la gravedad

Andorra, refugio para un primer ministro.

Un primer ministro sin más programa que seguir atornillado en su escaño, sólo o en compañía de golpistas y exterroristas pagados con amnistías y pasta de los presupuestos que no tiene, e incapaz de salir a la calle porque le cae la del pulpo ¿cómo es posible que tenga la desfachatez de seguir tan campante? Dos balances, dos, nos ha atizado en plenas navidades sobre su año terminal.

No es preciso mentar los problemas que sus allegados más cercanos familiar y políticamente tienen con la Justicia, ni siquiera los turbios movimientos de su compinche para asuntos reservados, China, Venezuela, etc., y de tantos mandados que terminarán por caer en el mismo saco.

La situación es tan negra, la suya y por extensión la de todos nosotros, que mientras la política mundial anda redefiniéndose con el riesgo de caer en una tercera guerra mundial, el primer ministro del Reino de España centra toda su atención en resistir su posición levantando sobre su debacle un chusco arco triunfal.

Gobernar en una democracia parlamentaria sin parlamento, coaccionar al poder judicial, utilizar en beneficio propio la fiscalía y la abogacía del Estado y cegar los canales independientes de los que se alimenta la opinión pública, constituye una perversión del sistema sin precedentes.

El Estado de Derecho está seriamente amenazado en uno de los grandes países de la Unión Europea. Y de esto no nos salva la UE ni la OTAN, nadie salvo nosotros mismos.

Lo sorprendente es que, como lo del dedo y la luna, aún queden ciudadanos encelados en el teatrillo que nos sirven los centenares de escribas presidenciales, y los entremeses que interpreta la troupe de vicepresidentas e insólitos ministros con la alegre desfachatez de quien navega sobre aquel espacio que alumbró Zapatero el precursor: la tierra que no pertenece a nadie salvo al viento, la infinitud del infinito y la totalidad del todo.

Las alusiones que el perdedor viene haciendo sobre el capitán que no abandona la nave, la obra sin terminar y lo malísimos que son los enemigos no es nada original. Hace poco más de cincuenta años era la “conspiración masónica izquierdista”, hoy todo es más sencillo y real: la gran mayoría social harta del sanchismo y de las rémoras apandadoras asociadas.

Una cosa es cierta; la salida normal está topada. Los constituyentes no llegaron a imaginar que al cabo de unas décadas un fulano pervertiría las reglas con el empeño que Sánchez se ha desempeñado. Sólo la Justicia, defendida por la opinión pública, puede romper el nudo gordiano que le sostiene sobre el vacío. En fin, el peso de la ley; la ley de la gravedad.

Que el 26 nos sea venturoso.

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El bostezo

Seguro de salirse con la suya, ignora lo demás

En un primer ministro es inexcusable a falta de respeto a los ciudadanos. Tomarse a choteo la pregunta, cabal y precisa, de un periodista interesado en los próximos pasos a dar por su Gobierno retrata al sujeto que aún ocupa la presidencia. Le tachó de pelma, aburrido y para subrayarlo esbozó un bostezo  musitando “qué aburrido”. Continue Reading

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Como seleccionador no tiene precio

Un buen entretenimiento .

En medio de cuanto está aflorando siempre hay una persona: Pedro Sánchez. Como seleccionador no tiene precio. Amistades, colaboradores, empleados… le salen ranas por doquier. Las dos últimas detenciones, Leire la fontanera y Fernández el de la SEPI, me trajeron a la memoria aquello de “algo tendrá el agua cuando la bendicen”. Continue Reading

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Hablar en serio, imposible

Ruinas romanas de Numancia.

Cuesta hablar en serio sobre lo que tenemos encima. En unos meses la superestructura política puede acabar de sofocar la vida propia, autónoma, de nuestra sociedad. Ya pueden caer chuzos de putas, llevar tres años sin saber en qué se va nuestro dinero y ver como ríen ante nuestras narices Sánchez y Armengol, que el carro de la farsa sigue hacia nadie sabe dónde, pero sigue. Continue Reading

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Nuestra Tabla de la Ley

Nuestra Constitución no llovió del cielo, ni fue gravada a rayos sobre tablas de piedra; se escribió sobre papel en días y noches de dialogo para reabrir la concordia y sofocar atávicos rescoldos. Hace cerca de medio siglo, la sociedad y sus líderes estuvieron a la altura que hoy tantos echamos en falta. Continue Reading

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El falso humillado

Zapatero y sus peligrosas amistades.

Lo que pasa, lo que nos pasa, ¿no le produce tal vértigo como si estuviera escalando una de las siete cumbres del planeta? No hay día sin pausa, y aún queda recorrido por delante con momentos asombrosos por nunca vistos. Continue Reading

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