Y ahora contra la policia judicial

La directora general Gámez y el ministro Marlaska se meten en un lío.

La Guardia Civil actuaba como policía judicial atendiendo la solicitud de la jueza titular de un Juzgado de Instrucción de Madrid. En estas circunstancias, su investigación -naturalmente, como es obvio, ¿necesita alguna explicación adicional?, etc.- sólo tiene un destinatario: la autoridad judicial que reclamó su asistencia.

Pero he ahí que tratándose de un asunto que concernía al Gobierno, concretamente a su delegado en Madrid, J.M. Franco, el poder Ejecutivo quiso saber antes que el Judicial los resultados de la pesquisa. Y ahí comenzó el nuevo escándalo producido por las huestes del fraudillo. Continue Reading

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La resiliencia de Iglesias

Dramatis personae: Sánchez, Calvo, Iglesias; Lastra, Simancas

La desescalada es cosa pasada. Lo que viene es más grave y penoso: es una dura escalada para salir del agujero creado por la pandemia y los remedios aplicados para su tratamiento. En ese empeño pueden saltar por los aires las amarras de la coalición gubernamental que ya chirrían al cabo de cinco meses.

Más que sólidos lazos basados en la confianza y mutuo entendimiento, la coyunda entre Sánchez e Iglesias se basó en una conjunción, planetaria como diría aquella inefable ministra del no menos inefable Zapatero, de intereses diversos.

El del fraudillo, atornillar su asentamiento al frente del banco azul; una cuestión cortoplacista y de índole exclusivamente personal, lo propio de todo caudillaje. Continue Reading

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¿Y por qué no Calviño Presidenta?

Cara y cruz en las vicepresidencias de la coalición. Iglesias y Calviño, polos opuestos

Esto es la descojonación”, que decía Luis Ciges en una película de Berlanga. Sin reparar en barras, el gobierno sanchocomunista se apresta al asalto a los cielos para, desde allá arriba, cargarse la Unión Europea. La UE no podría resistir una España, su tercera o cuarta potencia, convertida en Venezuela. De eso va la revolución pendiente del vicepresidente segundo del gobierno que encabeza Sánchez.

El dislate de aprovechar el estado de alarma para poner patas arriba la economía del país es de un atrevimiento insólito, lo nunca visto en el mundo democrático. Pero puestos a ser originales, el hecho de que en ese asalto cada miembro de la coalición vaya a su bola ya resulta extravagante.

La revolución es lo que tiene; cuanto peor, mejor. Para germinar y crecer necesita del cabreo, hastío, y desesperanza del personal necesario para triunfar. Continue Reading

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Palabras mayores

Echenique, Lastra, Aizpurúa, los abajo firmantes de la nueva oleada de desempleo.

El compromiso de derogar lo que se llama la reforma laboral son palabras mayores cuyo eco se amplifica conocido el propósito de hacerlo antes de que concluya la excepcionalidad del estado de alarma.

Esta nueva barbaridad, como tantas otras acometidas en nombre del progreso, tira por la calle de en medio sin reparar en procedimientos y otros usos democráticos. Cuando aquí se daba la política como fruto natural de la democracia, hace ocho años el real decreto-ley de 10 de febrero fue estudiado, debatido y corregido por el Congreso durante cuatro meses hasta convertirse en la vigente Ley 3/2012 de 6 de julio de medidas urgentes para la reforma del mercado laboral. Que así se llama.

Que los revienta patrias asolen el tejido empresarial español entra dentro de lo suyo, pero que los trasuntos actuales de la socialdemocracia se avengan a cerrar bajo siete llaves la flexibilidad que facilitó la creación de más de dos millones de empleos y la consiguiente recuperación de los niveles del estado de bienestar es de aurora boreal. Continue Reading

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De Tezanos hasta Arrimadas

De Quinto hace mutis por el foro y a Arrimadas le sale caro su regalo a Sánchez.

Uno de los escándalos de la situación lo protagoniza ese organismo autónomo administrativo que atiende por las siglas CIS, Centro de Investigaciones Sociológicas. Está adscrito al Ministerio de la Presidencia, Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, ¡toma departamento!, cuya titularidad corresponde a la vicepresidenta primera doña María del Carmen Calvo Poyato, cuya relevante personalidad ocupa hoy las redes sociales por su atinado juicio sobre la geografía del coronavirus.

El caso es que el CIS siempre sorprende. Hoy daba cuenta de su último estudio sobre el estado de la opinión pública. Con datos tan sorprendentes como que la mayoría del personal, hasta un 46%, considera que la situación económica es buena.

Y el colmo de la irreverencia es que el partido del presidente gane unos puntitos en la estimación de voto mientras que a la pregunta sobre cuánta confianza le inspira el personaje, el resultado es el siguiente: Mucha: 5,9. Bastante: 31,2. Poca; 32,9. Ninguna: 29,3. Porcentajes que, resumidos, indican que sólo un 37% confía en él, frente al 62% que piensa y dice todo lo contrario. Continue Reading

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El fraudillo quiere las manos libres

Si Sánchez lograra imponer la prórroga de un mes España quedaría hasta septiembre en estado de excepción. El fin de la nueva prórroga enlazaría con las vacaciones parlamentarias de julio; todo un verano por delante para llenar de decretos-ley el boletín oficial y dejar España, ahora sí, irreconocible hasta para la madre que la parió.

Lo de la prórroga de un mes, especie lanzada desde Moncloa, revela hasta qué punto la coalición da palos de ciego. Nunca atina, pero siempre lo hace en una misma dirección: trampear la democracia. El fraudillo ha comprobado cuán cómodo resulta mandar sin los contrapesos del control parlamentario y del escrutinio judicial; lo de la prensa libre le trae al pairo mientras las marionetas, ocupadas, alquiladas o compradas, según los casos, sigan los movimientos de sus dedos.

Cierto es que cabe la posibilidad de que lo de la nueva prórroga sea un truco más, y después de breve polémica hacer como que cede ante la oposición; lleva ya varios señuelos así durante la pandemia. O tal vez no; y la atracción del poder omnímodo se le haya hecho irresistible. El fraudillo se ve jugando con los españoles como Hinkel, aquel dictador de Charlot que jugaba en su despacho con la bola del mundo. Continue Reading

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