Democracia, leyes y videos

Presidente de parlamento catalán con su lazo amarillo.

El impresentable presidente del parlamento de Cataluña llora como Boabdil tras la pérdida de Granada porque en el juicio a sus compinches no le dejan poner ahora unos vídeos. El hecho demuestra lo que este personaje, todo un presidente de una cámara legislativa regional, sabe acerca de lo que las leyes son en una democracia; piensa, o dice, que lo que vale son los vídeos.

El episodio viene a cuento de las declaraciones de una veintena de testigos en el Tribunal Supremo sobre lo que pasó en Cataluña en torno al golpe propinado al Estado por los llamados soberanistas. Dice el tal Torrent que los testigos, miembros de las fuerzas armadas, mintieron; que allí no hubo más violencia que la que ellos mismo ejercieron, como un vídeo podría demostrar.

El tal Torrent, hombre apreciado en su pueblo del que fue concejal con veinte añitos y a quien le gusta hacer ese aguardiente de yerbas y especias llamado ratafía, estudió ciencias políticas en la Autónoma de Barcelona; es decir, tiene la formación necesaria, o debería tenerla, para saber que las penas por falso testimonio en un tribunal no son menores, pueden llegar hasta los tres años. Continue Reading

Y aún habrá quien le vote

Si me engañas una vez, tuya es la culpa; si dos, la culpa es mía.

Ya está bien; la capacidad falsificadora del presidente en funciones resulta muy difícil de soportar. Los ciudadanos no nos merecemos que un sujeto como éste siga poniendo sus manos en nuestro futuro. Oírle hoy mismo dar la vuelta al informe emitido por el Banco de España sobre la situación y perspectivas inmediatas de nuestra economía es el colmo de la desvergüenza.

Transmutar en buenas nuevas lo que es una seria advertencia sobre el negro futuro que amenaza a la economía española es el colmo de la desfachatez. El varapalo a medidas como el salario mínimo, causa probable del aborto de más de cien mil puestos de trabajo, o duplicar el techo de déficit previsto y por ello el endeudamiento de nuestro futuro, son para Sánchez menudencias.

Quien ha hecho de la mentira su escudo de armas seguirá adulterando todo lo que se le ponga por delante; por mejor decir: todo lo que los ciudadanos pongamos a su alcance. Continue Reading

Partidos y partidas

Así era hace menos de un año.

Cuando los contendientes a punto de entrar en campaña dedican sus mejores esfuerzos a fichar candidatos, mala cosa. Apenas se salvan los populares, ajenos al mercado de primavera en que ciudadanos y voxingleros fichan lo que se ponga por delante. Ni los sanchistas -¿hasta dónde ha caído el PSOE?- se han sustraído al fenómeno.

Y así aparecen en escena desde entrenadores de baloncesto a empresarios, jueces y abogados del Estado en retirada y militares; en fin, de todo lo que se supone atractivo para la masa votante sometida al acoso de los medios. Y de lo que en casa no hay.

Es de agradecer la entrada de nuevos agentes en la política, sobre todo en un campo de juego como el español, atosigado por unas organizaciones partidarias encerradas en sí mismas, donde llegan a librarse hostilidades sin cuento en la trepa por la cucaña del poder. Y alcanzado éste se premia a la militancia con la ciega obediencia y el estrago de los resistentes dentro de las propias filas; que se lo cuenten a Susana Díaz y compañeros socialistas andaluces, víctimas de la vendetta que Sánchez se ha cobrado al cabo de dos años. Continue Reading

Un Gobierno para cerrar el procés

El procés acaba recordando a la guerra de Gila.

Vistas y oídas les deposiciones de protagonistas y testigos ante el Tribunal Supremo parece que el procés no era para tanto. Y hoy menos aún; una cúpula rota en pedazos, secuaces a la carrera del sálvese quien pueda, y las fuerzas de choque convertidas en comparsas de lo que se tercie, feminismo, gay y lesbianas, quema de basuras o dispersión de excrementos a las puertas del juzgado; todo vale para mantener activa a la peña.

Un gobierno serio, puesto a ello, limpiaba aquello con menos dificultad de lo que hasta ahora cabía pensar. A medida que avanza la vista va tomando cuerpo la imagen de que la fortaleza inexpugnable del soberanismo catalán es más bien un endeble tinglado levantado sobre la arena. También Don Alonso Quijano vio ejércitos y desaforados gigantes en lo que no eran sino molinos manchegos y rebaños de ovejas y carneros.

Lo sucedido tras el descubrimiento de que en el pozo de mierda en que chapoteaba la dirigencia nacionalista el honorable Pujol estaba hundido hasta las cachas, forrándose mientras hacía país, tiene bastante poco que ver con el decurso de la Historia y la conllevancia orteguiana. Continue Reading

El pito del sereno

¿Qué es eso de los intereses generales?

Que el tal Torra se cisque en la legalidad manteniendo en los establecimientos públicos catalanes lazos amarillos y demás quincalla sediciosa, mal está. Pero que el responsable de hacer guardar el orden y la legalidad, Sánchez, se tome por el pito del sereno la resolución de la Junta Central Electoral es peor.

Nada extraño, ciertamente, porque, en el mejor de los casos, el sujeto seguirá necesitando el concurso del golpismo nacionalista para sentarse en el banco azul si, ¡al fin!, saliera bien parado en las urnas. Que las encuestas sigan prediciendo su buenaventura habla mal, muy mal, de nuestra sociedad.

La demagogia asfixia la dialéctica de la democracia, sepultándo bajo una avalancha de prejuicios y falaces espejismos la capacidad de discernimiento de los ciudadanos; en suma, castrando su libertad; la libertad para elegir. Continue Reading

La encuesta o la urna

“La bolsa o la vida”. La publicación de las encuestas que van pregonando las elecciones por llegar recuerda la inquisitoria con que el caco, navaja en mano, asalta al pobre transeúnte que el azar ha cruzado en su camino. No me cuente lo que pasará, no me pida lo que llevo encima; déjeme en paz hasta que esté la suerte echada. Las alegrías, como los quebrantos, mejor de una vez.

Ante el letargo de los defensores de otra manera de hacer política, los sondeos insisten en que a los españoles lo del sanchismo no les parece tan mal. Según el más fiable, Gad3, en su cesto siguen cayendo apoyos hasta hacer factible su renovación en el banco azul y el colchón de la Moncloa.

Recoge de aquí y de allá, léase Ciudadanos y Podemos, sin que ni en uno ni otro caladero se adviertan señales de alarma. No es extraño que a los de Iglesias les traiga poco menos que sin cuidado, al fin y al cabo el doctor cum fraude es su más brillante discípulo por lo que, en realidad, todo queda en casa; y mientras siga necesitando sus votos, por menguados que estén, su influencia se mantendrá viva. Continue Reading