¿Hasta cuándo, Sanchez, …?

Laa jura del cargo

Catilina, hace dos mil doscientos años, también trató por tres veces ganar unas elecciones a Cónsul de la república romana. Inútilmente; no tuvo ocasión de mandar como quería ni siquiera tras la segunda conspiración en que se embarcó disfrazado de populista con el fin de encumbrarse como dictador. Cicerón lo fustigó en el Senado con piezas oratorias que quedaron grabadas en el bronce de la Historia.

“¿Hasta cuándo, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?” comenzaba una de sus Catilinarias, convertidas en fuente histórica sobre la ambición y desmanes del personaje. Viendo lo que estamos viviendo no resulta difícil recordar aquellos episodios que acabaron dando al traste con la República Romana, treinta y tres años después de la muerte de Catilina.

¿Hasta cuándo podrá Sánchez seguir agraviando la convivencia conquistada durante las cuatro décadas de democracia constitucional? No hay día sin escándalo. El último es el asalto a la división de poderes en que se ha embarcado con una alevosa argucia cometida con nocturnidad en una comisión del Congreso. Continue Reading

Y ahora, la de Justicia

Amistades peligrosas Delgado y Garzón

Garzón, Villarejo, Dolores Delgado, un triángulo que puede conducir a la dimisión de un tercer miembro del Gobierno Sánchez, la titular de Justicia. Cuando el exjuez Garzón manifiesta que las noticias sobre ese triángulo buscan “hundir a una persona honesta”, su amiga la ministra Delgado, la cosa comienza a tomar entidad.

Hace unos meses, en un diálogo televisado con Rafael Correa defendía así a otra persona honesta, hoy condenada: “el asunto de la corrupción se utilizó para acabar políticamente con Lula da Silva“.

Desde que terminó estrellado por prevaricador, aquel juez estrella no ha parado de meterse en fregados de aguas poco claras, aquí y allá. Su defensa de la expresidenta argentina, hoy en vísperas de entrar en prisión, fue uno de sus números más aplaudidos. Su viaje a Caracas cuando la Fiscalía del Tribunal Penal Internacional investigaba a Maduro, sus contactos con un exjefe de la Inteligencia bolivariana acusado de narcotráfico y tantos otros palos por esos paraísos democráticos no aportan credibilidad al personaje.

Pues este abanderado de la llamada justicia universal es el caballero blanco de la ministra Delgado. Si uno y otra han compartido tiempo con el sinvergüenza encausado por cohecho y blanqueo de capitales, el comisario Villarejo, mal asunto. Continue Reading

Yo soy el Presidente del Gobierno

En la entrevista con Pastor

Alguien que en una entrevista televisada repite cada dos minutos “yo soy el Presidente del Gobierno” es que aún no se cree que realmente sea Presidente de Gobierno; que alberga dudas sobre si será un sueño todo lo que está viviendo. No sería de extrañar que él mismo no alcance a entender cómo, desde la nada, ha llegado hasta la cabecera del banco azul.

Mala cosa estar a merced de las ocurrencias de un personaje que no acaba de saber dónde está; este síndrome hamletiano que en las tablas suele resultar interesante acaba resultando letal en la Cámara donde se dilucidan las cuestiones de los españoles.

En una de las ocasiones en que Sánchez se proclamaba Presidente fue para afirmar, muy serio, “yo soy el Presidente del Gobierno y haré lo que quiera en la Cámara”. Una barbaridad sin paliativos. Ni Trump se atreve a hablar en esos términos. Continue Reading

Abatir al Presidente

Portavoz Celaá, ¿abatir?

Ahora ya se sabe el porqué del retraso de veinticuatro horas para levantar el secreto que pesaba sobre la tesis de Pedro Sánchez. Era el tiempo necesario para darle una pasada amiga por el Turnitin y el Plagscan y adelantar que el plagio se reduce a un 13% o a un 0,96%, respectivamente, de otros trabajos universitarios.

Poco serio parece ese escaneo que tan dispares resultados ofrece; el 13 por ciento sería un pecado venial, pero ¿qué saldrá cuando se someta a escrutinio frente a lo publicado en informes y presentaciones ministeriales, artículos de ICE, presentaciones del ICEX, Wikipedia, etc., es decir, escritos no universitarios?

Esto acabará como el rosario de la aurora, aunque la verdad sea dicha a estas alturas poco importa que Sánchez plagiara o no su trabajo, fuera examinado por un grupo de amiguetes, incluso en algún caso colaboradores, o le dieran la máxima nota por una tesis que nadie se atreve de calificar de valiosa, interesante o simplemente correcta. Continue Reading

Como si canta misa

Pillado

El miércoles en sede parlamentaria Sánchez afirmó rotundamente que su tesis era de dominio público porque estaba alojada en el portal donde han de ser depositados estos trabajos académicos desde el decreto que, un año antes de terminar Sánchez su doctorado, dictó Ángel Gabilondo siendo ministro de Educación con Zapatero.

Pero no era así. Veinticuatro horas después, el jueves, la vicepresidenta del Gobierno comunica que el presidente ha dado su permiso para que la dichosa tesis sea de dominio público a partir del viernes. ¿No lo estaba ya? ¿Y por qué esas veinticuatro horas más de espera?

Pues no, no estaba pues al alcance de cualquiera que tuviera curiosidad por conocer la investigación de Pedro Sánchez. Su autor había impedido que estuviera al alcance de los españoles interesados en la diplomacia y el comercio durante el gobierno socialista de Zapatero. El por qué lo aventuré ayer en esta bitácora antes de conocer las revelaciones que ha hecho el diario ABC. Continue Reading

Y Sánchez mintió

Solo para mirar

En papel y sin hacer copias, sólo así es como se puede ojear la tesis con la que Sánchez consiguió el doctorado de la Universidad Camilo José Cela. En papel y sin hacer copias… para no poder confrontar su texto con cualquiera de los programas informáticos que detectan plagios, como Plagiarism Checker.com o Viper, y tantos otros creados por Universidades, como el Turnitin de la de León, o el Docode de la Universidad de Chile.

El mismo Google books sirve para detectar una publicación, impresa o en la red, que contenga frases como las que se someten a examen. Pero, claro, para todo ello es preciso disponer del texto a analizar, un texto que por expresa petición de su autor sólo se puede ver en el único ejemplar depositado en la biblioteca de la UCJC.

En enero del 2011, Ángel Gabilondo, ministro de Educación del Gobierno Zapatero, firmaba un real decreto disponiendo que “una vez aprobada la tesis doctoral, la universidad se ocupará de su archivo en formato electrónico abierto en un repositorio institucional y remitirá, en formato electrónico, un ejemplar de la misma así como toda la información complementaria que fuera necesaria al Ministerio de Educación.” Continue Reading