Iceta y la nación de naciones

El valor de un aliado

Dice Iceta -qué gran intervención la suya en el Parlament contra el golpe que los independentistas propinaron al Estado de Derecho el pasado 6 de septiembre- que la solución del secesionismo pasa por reconocer constitucionalmente que España es una nación de naciones. Y así Cataluña, como nación que es, tendrá competencias exclusivas en materia de lengua, educación y cultura.

En un artículo remitido al New York Times, el socialista catalán entra en la escena internacional con tan oportuna aportación, que además completa con un juicio sumario al gobierno de España: incapaz de entablar una negociación con los sediciosos, escribe, “derivó la cuestión al poder judicial, propiciando la vergüenza de las imágenes de cargas policiales desmesuradas el 1 de octubre”.

He ahí el valor de un aliado en momentos como los que vivimos. Con muchos como éste, Rajoy ya puede dormir tranquilo.

Iceta no puede desconocer la incidencia que ha tenido en el cultivo del separatismo la Educación cedida a la Generalitat por sucesivos gobiernos nacionales. La buena fe que en los albores de la Transición se suponía a quienes habían pactado la Constitución de la Concordia, así la apellidaron, fue burlada demasiado pronto. Las cuatro esquinas de la manta nacional, nuestra piel de toro, apenas pudieron resistir los efectos de la codicia, presupuestaria o identitaria, que se apoderó de algunas regiones convertidas en Comunidades Autónomas. Continue Reading

155: Puigdemont en el Senado y nuevo Parlament

Luz de gas

La escena se va aclarando, pese a la luz de gas que utiliza Puigdemont para manipular la realidad. Su primera respuesta al requerimiento del Gobierno constituye una demostración antológica de maltrato psicológico que viene sometiendo a toda la Nación, comenzando por su Cataluña natal.

Como si su arma única fuera el paso del tiempo, alarga la sin razón en que se ha metido con la esperanza de que el Estado acabe dudando de su propio ser, como Ingrid Bergman sometida a los ardides de Charles Boyer en aquella versión que Cukor hizo de Gaslight, origen de la expresión luz de gas.

A estas alturas parece claro que no verá satisfecha tal pretensión y que paso a paso la ley llegará para restablecer la normalidad brutalmente golpeada. La lentitud de todo proceso garantista tiene encendidos los ánimos de muchos ciudadanos, y así seguirán hasta no llegar a ver restablecida la democracia en aquella región, quizá dentro de un mes más.

Todo indica que vamos a estrenar aquí la prevención que la Constitución alemana dispuso hace setenta años para defender a sus ciudadanos de la vulneración de las reglas del juego que un Länder pudiera acometer. Cuando quisimos hacernos demócratas la nuestra lo adoptó treinta años después para evitar posibles desafueros en alguna de nuestras Comunidades Autónomas. Quién iba a suponer que tal caución, el art. 155, iba a estrenarse precisamente sobre Cataluña, donde sus ciudadanos la aprobaron con el 90,5% de sus votos. Continue Reading

La hora del Estado

Barcelona, 9, 10, 17

Se acabó el circo. El problema no es la sedición, ni las injurias, ni el latrocinio; no. Todo eso ahí está, envuelto en la cobardía de que ayer hizo gala el President de la Generalitat. El problema es más elemental: el Govern no gobierna, conspira. La cuestión radica en la ingobernabilidad de Cataluña, tan sencillo como eso.

Como Al Capone, que entró en presidio no por sus crímenes sino por no pagar impuestos, Puigdemont, Junqueras y demás serán jubilados antes de tiempo por no atender sus deberes, por despilfarrar cuanto han tenido entre manos, por hacer imposible la gobernanza que tienen encomendada

A la hora en que escribo estas líneas no se ha reunido el Consejo, ni la comisión del PSOE ha aprobado propuesta alguna, pero mucho me extrañaría que hoy mismo no se active lo que la Constitución prevé para salir de tan kafkiana situación. Rajoy anunciará por la tarde que hasta aquí hemos llegado; llamará al Govern a la cordura, como hizo anteayer; a la vuelta a la legalidad, la misma que les dio el poder, y ante la falta de respuesta, iniciará el proceso para que Cataluña vuelva a tener un gobierno que se ocupe de los ciudadanos. Continue Reading

Ojo, Roma no paga traidores

la aranesa Boya

El choque de trenes no será el anunciado hace meses. Las vías pueden jugar malas pasadas, como la que se avizora en el seno de la sedición.

Mientras que Puigdemont anuncia exultante “Ya hemos ganado”, los de la CUP le amenazan con aquello tan histórico de “Roma no paga traidores”.

La historia es sencilla, o ridícula mejor. En el mitin de cierre de no se sabe qué campaña, pues en el 1-O no contienden más que los mismos entre sí, el presidente de la Generalitat se puso solemne para proclamar: “Ya hemos ganado, hemos vencido los miedos y las amenazas de un Estado autoritario que no nos quería dejar llegar hasta aquí y pretendía que nos rindiéramos a la primera dificultad”.

Y ahí está la causa del conflicto en ese “llegar hasta aquí”, como se verá enseguida. Continue Reading

Y tras el 153, el 155

El valor de la propaganda

Los dislates de la tropa sediciosa parecen no tener fin. Acorralados entre la ley y la pared de la dura realidad ya no tienen más objetivos que echar los pies por alto, para que la fiesta no decaiga, y conseguir imágenes que den la vuelta al mundo mostrando colas ante una puerta cualquiera. Vaya usted a saber si dentro había urnas y papeletas, qué más da; su batallita se libra en la calle. Imagen es lo que importa, como la Capa, La muerte del miliciano, que ilustró la guerra civil del 36. Luego se reveló que la magnífica fotografía era un montaje, como la de la de los soldados yanquis plantando su bandera en Iwo Jima algunos años después.

Por esta vía se va directamente a la aplicación del art. 155 de la Constitución, la suspensión de la autonomía malversada. Al tiempo; no quedará otra salida, como no quedó en el golpe contra la II República, abortado en veinticuatro horas. Azaña, luego Presidente de la República, calificó de hostil y chantajista la política de la Generalitat que presidía Companys. ¿Cómo catalogar a los golpistas actuales?

Hoy todo es más pequeño, ridículo; como en tantas otras facetas de la vida política universal, todo se reduce a un tacticismo de vía estrecha que acaba sofocando cualquier aproximación racional a los problemas. Y no es cosa de hoy; tácticas carentes de un fondo estratégico correctamente evaluado propiciaron la desnacionalización de Cataluña y del resto de las comunidades. Gobiernos socialistas y populares libraron transferencias de competencias estatales para conseguir apoyos tan lícitos como onerosos en términos históricos. La de Educación fue la más sangrante y la de Seguridad la peor arbitrada, como se está comprobando. Continue Reading

Puigdemont y el test del pato

El ariete y la fuerza

De los cientos de millares de españoles que vieron hace dos noches la entrevista de Evole con el presidente de la Generalitat, muchos no pudieron menos que recordar el llamado test del pato. Ya saben: si parece un pato, nada como un pato y grazna como un pato…

A lo largo de toda la conversación el personaje no dejó espacio alguno para la duda: es un pato.

No se permitió un escarceo inteligente, ni siquiera el sentido del humor que según sabios científicos nos distingue del resto de los bípedos. Nada; sólo la mentira hasta el extremo de no recordar su no tan lejana oposición a la celebración de referéndums de autodeterminación en situaciones auténticamente coloniales.

Que la institución estatal más relevante en Cataluña esté sometida al arbitrio de este personaje no tiene ningún sentido. Resultaba patético; constituye la prueba más clara de lo bajo que ha caído la política. Continue Reading