La política de altura tiene compensaciones que la de cuotas no puede alcanzar. El Instituto Cervantes presidido por Mario Vargas Llosa habría sido uno de los grandes lujos del Reino. Pocas son las naciones que cuenten en su haber con un idioma franco –oficial en 21 naciones- como el español lo es; y menos aún, los idiomas que puedan ser representados por un plenipotenciario como el Nobel Vargas Llosa.
Cuando suceden, las cosas suelen parecen normales, comunes. ¿Hay algo más lógico que acudir a alguien como él para presidir el Cervantes? Pero la distancia entre lo lógico y lo real es en ocasiones insalvable, como la que media entre empeñarse por hacer posible lo mejor y conformarse con hacerlo lo mejor posible. Continue Reading ▶






