El de Sortu estaba cantado. Cosas de la politización de los órganos jurisdiccionales, incluso del garantista, que es el TC. Demasiados acuerdos tomados gracias al desempate que propician sus presidentes. Pascual Sala, como García Pelayo en 1983, han utilizado su voto de calidad para resolver esas situaciones en cuestiones dotadas de honda carga política. Hoy fue la legalización de una de las marcas blancas de los independentistas vascos como anteayer lo había sido la legitimación de la expropiación de Rumasa; recursos ambos resueltos al gusto del gobierno que propició sus respectivos nombramientos, el de González hace veintinueve años y ahora el de R. Zapatero.
Los presidentes del Constitucional son elegidos por los vocales del Tribunal, pero las mayorías entre ellos son una función del color político que gobierna el país cuando se producen las renovaciones. Un fleco más de aquel atropello a la independencia de los poderes del Estado que perpetró el primer gobierno socialista, y que para muchos supuso la consolidación de la partitocracia, variante degenerativa de la democracia parlamentaria.
Bildu, Sortu ¿y para qué quieren los etarras dos partidos, dos? Continue Reading ▶






