Resulta agobiante oír tantas simplezas sobre el problema, el paro. Sobre los otros, también, pero son menos importantes aunque nadie lo pensaría por la atención que los medios prestan a uno y otros. En fin, el escuchar a los llamados líderes sindicales hablar del paro como producto de la reforma laboral cansa, pero si de tan ilustres opinantes la cosa pasa a analistas más o menos sesudos ya es para echarse a llorar.
La demagogia, que de eso se trata, suele salir cara. Aristóteles lo tenía claro al definirla como una forma corrupta o degenerada de democracia. Curiosamente, o no, la RAE la define como “Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder”.
Aquí no va de mantener, ni siquiera de conseguir pues utilizando semejantes argumentos los conquistadores se encontrarían con un pastel imposible de digerir. Aquí parece que va de hacerse oír a costa de lo que sea. Y gota a gota la cosa acaba calando, o volviendo loco al paciente, caso de “la gota china”. Continue Reading ▶






