Todo ha sido bastante ridículo. Las independencias requieren endecasílabos, no pamplinas historicistas propias de una novelita para pasar el rato. Cuanto menos, una prosa digna y consistente, generosa con todos. Pues no; resabios progres, ahí queda el homenaje a la Asamblea del año 71 como uno de los hitos fundacionales del fallido Estado, y un tupido velo sobre las propias vergüenzas, tales que el golpe que dio contra la segunda República el entonces presidente de la Generalitat.
Los procesos históricos, o con afanes de hacer historia, no se componen en tono menor. Por algo escribió Beethoven su Tercera, la Eroica, en mi bemol mayor, y Mahler su Octava, la llamada Sinfonía de los 1000. Continue Reading ▶






