Aquel dicho de que entre todos la mataron y ella sola se murió resulta bastante gráfico para explicar la situación del país. ¿Quiénes serían esos todos? Resumiendo, los tres poderes del Estado. Pero de ellos el Judicial ha irrumpido en la escena pública levantando excesivas suspicacias. Los innumerables casos de corrupción ha servido de plataforma, como en Italia significó hace veinte años el proceso “mani pulite”.
En circunstancias críticas la política partidaria acaba impregnándolo todo. Gobiernos que concentran su acción en un solo objetivo urgente en detrimento de otros compromisos adquiridos con sus electores; parlamentos convertidos en meras cajas de resonancia de posiciones enconadas sin disposición alguna al diálogo; tribunales que comienzan a tomar parte en la vida política, con el riesgo consiguiente de convertir en justiciero el ejercicio de la justicia.
Un expresidente de nuestro Tribunal Supremo dijo con buen criterio que no es bueno «que los jueces regeneren la política ni actúen de salvapatrias, incluso si el Parlamento no ejerciera adecuadamente sus funciones, ya que si los jueces hicieran eso, actuarían como un contrapoder mesiánico”. Continue Reading ▶






