Lo más sonado del reciente debate en el Congreso fue el “ha sido patético” con que el presidente del Gobierno concluyó su contrarréplica al portavoz socialista. Y el periodismo vigente simplificó el debate con una alegría impropia del momento: “Rajoy pierde los papeles”. Que el señor de los papeles perdidos fuera tildado de mentiroso, corrupto, sinvergüenza, antidemócrata, vendepatrias, en fin, de todo menos de bonito, no mereció mayores comentarios.
Pero no es eso tan relevante como el hecho de que tanto Sánchez como el resto de los opositores menores negaran la evidencia de la realidad económica que hoy vive el país y su clara tendencia apreciable. Ni una apostilla sobre “El Gobierno socialista evitó el rescate y ustedes lo trajeron. Miente usted señor Rajoy» (Sánchez dixit).
Como tampoco consta anotación alguna al desprecio con que la mayoría de la oposición ninguneó a los populares. Nadie tiene el monopolio de la calle, pero en una democracia parlamentaria si alguien puede hablar con causa es la mayoría. Y cuando la mayoría representa casi a uno de cada dos votantes, el 45% le dio el gobierno a Rajoy, merece respeto. La realidad política está en las urnas; en las tertulias y sondeos, la especulación. Continue Reading ▶






