¿Está el patriotismo en movilizar mareas blancas o azules, sabotear pactos sociales, deslegitimar instituciones, descuadernar los sentimientos de los más débiles, manipular la realidad, malversar nuestro dinero, robar o encubrir al ladrón y demás lindezas que adornan el panorama de tantos políticos que han conseguido que la política apeste?
De tan poco sentirlo, y de practicarlos ni hablamos, el patriotismo es un concepto fosilizado. No es el nuestro tiempo de caballeros, nos duró poco el paréntesis de sensatez que abrimos hace cuarenta años; entonces recuperamos las mejores banderas de nuestra Historia, la fe en un futuro que está en nuestras manos, que todos a una podemos escribirlo mejor. El futuro; los españoles se hicieron fuertes cuando supieron ver una meta en el horizonte de su tiemp; se desmoronaron ante fracasos del pasado como las pérdidas del 98, y enloquecieron en el 36 al romper todos los puentes entre las dos orillas.
La Transición fue un ejercicio colectivo de patriotismo. Fueran cuales fuesen las razones de cada cual, el hecho es que la dialéctica entre unos y otros cuajó una síntesis sobre la que se levanta la casa en que todos habitamos, hoy un tanto cuarteada por el tiempo y la falta de cuidados, y que algunos quieren demoler de noche; por sorpresa. Continue Reading ▶






