La abrupta salida de uno de los miembros de su troika abre definitivamente una incógnita hasta ahora larvada: ¿qué tiene Podemos en su punto de mira?
No parece que lo de Monedero se trate de una operación cosmética para lavar la mancha de su fallido fraude fiscal con los cuatrocientos y pico mil euros recibidos de los amigos bolivarianos. Eso ya parecía amortizado tras cuatro meses de retiro y sacrificado silencio.
Asumir el rol de Robespierre, la cabeza visible del Terror que soportó París durante dos años, tiene sus consecuencias cuando la corriente de la Historia busca otros derroteros. Robespierre y su veintena de fieles acabaron en la guillotina y al Terror sucedió el Directorio y a éste, el Consulado y Napoleón.
Pero Monedero no sabe tanto del revolucionario francés como de Bolívar, el caudillo venezolano que decía “si la naturaleza se opone lucharemos contra ella y haremos que nos obedezca”.
Iglesias no lo dudó, “me ha presentado su dimisión y yo la he aceptado”. Es lo propio de la llamada democracia directa; sin intermediarios, si hay un jefe ¿para qué comisiones, comités de garantías y demás mandangas burguesas? En la Mesa Ejecutiva de Podemos, cuya Secretaría General ocupa, parece que no hay más sillas que la suya. Continue Reading ▶






