Publico hoy en La Tercera
de ABC el artículo siguiente
sobre la oposición socialista
en el momento actual.
Claro que la oposición no debe lealtad al gobierno de turno, sólo a los intereses generales del país y su sistema constitucional. Oponerse al poder ejecutivo significa vigilar el uso de su ejercicio, juzgar sus iniciativas y abrir otras alternativas. Es una de las claves del sistema parlamentario, piedra angular de la democracia representativa.
Pero no es lo que aquí se usa. Hoy la presunta alternativa de gobierno dedica sus mejores esfuerzos a obstaculizar la salida de los problemas que realmente preocupan al común. Condena más que critica, que sería lo propio; trata de arrasar cualquier iniciativa gubernamental, desde las meramente instrumentales hasta las fundamentales para la salvaguardia del sistema.
El actual jefe de la oposición está sumido en la batalla por recomponer la arboladura y velamen de la nave socialista, destrozada por una gestión errática que acabó desconcertando más a propios que a extraños. El crecimiento de sus expectativas electorales mostrado en el último sondeo del CIS más que a méritos propios es debido al hartazgo de muchos por el rosario de casos de corrupción entre los populares y, tal vez, por la política aparentemente pasiva aplicada por Rajoy a la sedición nacionalista. Continue Reading ▶






