Espectáculo sin precedentes el que están brindado los sediciosos catalanes negando su propio ser. La vergüenza se echa en falta allá donde la hubo, no es el caso pues. Desde la declaración de la sumo sacerdotisa Forcadell, “lo de la independencia era puramente simbólico”, ya nada resulta chocante.
A estos apóstatas de conveniencia no se les cae la cara de vergüenza manteniendo en Bruselas a ese loquito que cree ser el honorable Puigdemont diciendo barbaridades cada vez que abre la boca, por ver si se calza un titular de prensa, unos planos televisivos, en fin, un recuerdo del pasado.
De momento, el loquito sigue manteniendo enhiesto el pendón estrellado con su gabinete en el exilio, pero ¿cuánto tiempo necesitará para renegar de cuanto ha hecho y dicho, ahora que al parecer le cierran el grifo financiero de la excursión? Continue Reading ▶






