En los últimos días, y me temo que hasta las elecciones andaluzas, ver algún telediario es como recibir una clase de “educación para la ciudadanía”. Extraña ciudadanía basada en el enfrentamiento, la provocación y el adoctrinamiento sin contrastes que echarse al coleto. Ese es el modelo para el que ayer un diputado socialista, sr. Gordo, reclamó que no se recorte en demasía lo que viene siendo -que decían los chelis- el despilfarro de los medios públicos.
Los montajes de los informativos están siendo tan homogéneos como simples: la oposición sienta la tesis y el Gobierno se defiende. Algo insólito. La cuestión no es quitar a unos para poner a otros similares; la reforma, una más tan pendiente como urgente, se llama intereses generales de la sociedad. El cambio de modelo no es sencillo, pues así nació la televisión en los tiempos del cha cha cha, La televisión pronto llegará /yo te cantaré y tú me verás… Pero alguna vez habrá que ocuparse en dar a los ciudadanos cultura y no alienación, información y no propaganda, entretenimiento y menos bazofia. Continue Reading ▶






