Estamos asistiendo a un revival de personalidades que son invitadas a repasar los hechos en los que de una u otra forma participaron. El juego es similar al de las memorias de los próceres que pretenden dejar por escrito sus mejores obras, borrar las peores e inventarse el resto. Eso que llaman memorias autorizadas, es decir, con el nihil obstat que años atrás salvaba a algunas obras del cajón de los libros prohibidos.
Y es que instalado, como lo está, el pensamiento de que hay que restaurar la gran casa nacional, revisar la Constitución, poner en su sitio a las autonomías, darle un vuelco al sistema electoral, abolir la ley sálica y demás, nada mejor que inquirir a quienes más o menos de cerca contribuyeron a levantar el llamado sistema. ¿Usted pensó en que íbamos a terminar así? ¿Pero cómo no previeron…? Y los entrevistados suelen unirse a la ola confesando –es un decir- que ellos ya desde entonces pensaron que… pero que sus razones no fueron atendidas. Continue Reading ▶






