En poco más de un par de semanas otro país europeo irá a las urnas. No van estas líneas de abrir paralelismos entre el Reino Unido y el Reino de España. Entre otras cosas porque aquél está poblado de británicos, y bastantes pakistaníes, y éste, por españoles y unos cuantos europeos orientales. Las diferencias entre unos y otros resaltan lo suficiente como para no perderse con el bonito juego de transpolar aquí los resultados que cantaron las urnas allí.
Tal vez si ya estuviéramos a fin de año y en lugar de alcaldes nos tocara elegir un partido para gobernar la nación, podría caber algún margen para la analogía, pero ni por esas. Cameron y Rajoy son dos ejemplares de la fauna centroderechista, ambos ocupan el espacio central de ese campo político y los dos primeros ministros han sometido la crisis agravada por el mal manejo de sus predecesores. También los dos han pechado con la corrupción en sus filas, pero hasta ahí llegan los parecidos.
El Bárcenas de Cameron, Cruddas, presentó hace tres años su dimisión tras ser cogido in fraganti vendiendo a unos supuestos empresarios, periodistas del Sunday Times en realidad, acceso preferente al primer ministro a cambio de un donativo anual de un cuarto de millón de libras. El recaudador de fondos del partido conservador vendía la mordida como un fantástico negocio para sus suscriptores. Cameron se indigno sorprendido y ordenó una investigación. Continue Reading ▶






