Lo de la UCO y la presidenta madrileña produce los efectos previstos. Más que la pena de telediario a que nos tenían acostumbrados algunos magistrados y fiscales, lo de la unidad de la Guardia Civil está suponiendo el ajusticiamiento de la víctima.
Por todas las esquinas aparecen personajes, redes y medios dispuestos a engrosar el pelotón de fusilamiento; justicieros inquisitoriales corren raudos como si alguien hubiera gritado aquello de “el último maricón”.
El fantasma de Iglesias, o sea Iglesias el fantasma, ya ha colocado la efigie de Cifuentes en el frontal de su autobús de los horrores. Para qué esperar a nada más; asunto juzgado. Se han confirmado todas nuestras sospechas, dice un tal Candela, diputado podemita en la Asamblea madrileña. Y el joven ciudadano protector del gobierno socialista de los EREs se lanza a la arena pidiendo más y más oportunas explicaciones; ha llegado tarde, dice, como si la afrentada hubiera tenido que darlas antes de conocer los hechos. Continue Reading ▶






