Una pareja de concejales madrileños son imputados por la Justicia; no se sienten concernidos. Su proceder recuerda aquella historieta de la paisana que concedió haber perdido la virginidad pero sólo un poquito. Imputados pero poco, dicen la inefable Mayer, encargada de la Igualdad, y Sánchez Mato, el de la Economía.
No nos moverán, la misma cantinela que hace tres cuartos de siglo cantaban sus antepasados para darse ánimo ante la inminente caída del Madrid sitiado por la tropa al mando de Franco. Pesa sobre los dos imputados la acusación de malversación de fondos públicos, una de las causas que según el código ético de Ahora Madrid exige el “compromiso de renuncia o cese de forma inmediata de todos los cargos ante la imputación por la judicatura”. Pero quia, eso no va con ellos; sólo contra la casta, ha venido a proclamar la portavoz podemita Maestre, aquella joven descamisada que asaltaba capillas en la Complutense.
“Otro modelo de política pública, abierta, distribuida y transparente”. Bajo ese pendón presentó su candidatura Mayer en las elecciones de las que salió concejal. La apertura y transparencia quedaron claras en el caso por el que está imputada: cien mil euros destinados a dos bufetes sin concurso ni siquiera información a la propia alcaldesa. Continue Reading ▶






