Avisa Rajoy

Calor de la militancia

Calor de la militancia

Menudo es el gallego como para tener un lapsus de esa naturaleza. De lapsus hablaron comentaristas y demás exégetas, vicepresidenta Soraya incluida, ante las palabras de Rajoy en una cena de partidarios; “hasta dentro de muy poco y ya preparando las próximas elecciones”. No se les ocurre pensar que con la aritmética parlamentaria que le tiene en un sin vivir el presidente del Gobierno necesita tener a punto los resortes de su partido por si el reciente afán negociador tropezara con la muralla del “no es no” en versión digital.

Y tener a punto significa exactamente eso, que en cualquier momento pueda proponer la disolución del Congreso “bajo su exclusiva responsabilidad”, como dice la Constitución. Es decir, y sin ir más lejos, si no cuenta con los votos necesarios para aprobar los Presupuestos Generales del Estado. ¿Algún partido está hoy en condiciones de ir a unas elecciones?

La respuesta es clara: no, lo cual no impide que pudieran llegar a ponerse de acuerdo para aprobar una moción de censura. Difícil parece encontrar un candidato de consenso dentro de ese corral, pero tampoco era predecible que el Real Madrid gane torneos y partidos gracias al testarazo de Ramos en el último minuto.

En todo caso la prudencia, virtud quizá cultivada en exceso por Rajoy, le obliga a disponer de la capacidad de adelantarse a una maniobra de ese tipo porque escrito está que la disolución no podrá plantearse cuando esté en trámite una moción de censura. Y la vicepresidenta está en su papel distrayendo la atención del personal… Continue Reading

Gamberros povocadores

Inciviles

Inciviles

Reclaman ser llamados anticapitalistas, pretensión con la que traga el buenismo alojado en tantos medios, pero se trata de simples provocadores; eso sí, gamberros e inciviles como pocos. Esos sujetos que tienen cogido al presidente de la Generalitat por donde el paciente del cuento agarra al dentista tras advertirle “¿verdad que no vamos a hacernos daño?”, hacen hoy en Cataluña el papel que los etarras cumplieron en el País Vasco durante la transición democrática, dar coces al árbol para que cayeran las nueces que apañaba el PNV.

Aquella derecha nacionalista que encabezaba el ex jesuita Arzallus/Arzalluz sabía aprovechar los frutos del terror. La abstención que propugnó en el referéndum constitucional fue apuntalada durante los tres meses previos por ETA con treinta asesinatos, treinta. De ellos, tres ocupaban la televisión y primeras planas de los diarios el mismísimo día de reflexión, 27 de diciembre de 1978.

Pero no es el caso del nacionalismo derechista catalán, hoy sin otra referencia que Puigdemont, el periodista y ex alcalde de Gerona que funge como presidente de la Generalitat. La hibernación a que fue sometida la Convergencia pujolista tras los desmanes de su fundador ha dejado el parlamento catalán en las garras de los desgarramantas que rompen y queman fotos del Rey. Machotes ellos. ¿Y qué decir de las diputadas regionales? Continue Reading

Aznar lo hablaba en la intimidad

Aznar se aparece

Aznar se aparece

No hay cosa peor que el fuego amigo, ¿o es que ya no son amigos? La nota emitida por la fundación que preside Aznar no tiene pase. En una suerte de enrocamiento similar al que su amigo Pastrana adoptó ante el proceso de paz iniciado por Santos en Colombia, el presidente de honor del PP rechaza de plano que el Gobierno de su partido trate al fin de poner sentido común en el conflicto nacionalista. Cuánto de ese sentido tan poco común pueda caber en las mentes de los sediciosos es una incógnita que convendría despejar cuanto antes para andar seguros.

El presidente del Gobierno de España que lo fue gracias a Jordi Pujol, en cuyas manos puso la enseñanza de los niños catalanes que hoy piensan que el Ebro es tan suyo como un tal Cervantes, es la última persona con autoridad para entrar en liza sobre la cuestión catalana.

Con esta irrupción extemporánea tal vez trate su protagonista de que nada se mueva, porque reconociendo la nota que apurar el dialogo es una buena idea avisa que “no debería llevarse al extremo de prescindir de una historia reciente en detrimento de las posiciones que el PP adoptó en su compromiso con la Constitución.Continue Reading

Romanones revisitado

Romanones, cazador

Romanones, cazador

Revisitar está de moda. Ahí termina toda aproximación que hoy se hace a la Historia, en visitar el pasado como si de casa de suegra se tratara.

La investigación es un proceso demasiado lento, fatigosa la búsqueda de fuentes y su comprobación y, además, para qué mirar demasiado atrás… Con lo fácil que resulta echar mano de cuatro tópicos mal fundamentados y construirse adefesios como los que se escuchan o leen por doquier, ya en el Congreso de los Diputados, ya en algunos medios.

E incluso ver, como en el bodrio del pobre Trueba, La reina de España, viva muestra de hasta dónde puede caer el buen hacer del oscarizado director de Belle Époque y de la divertida Two much entre otras.

Puestos a revisitar la década de los cuarenta, a don Fernando y a la señora de Barden no se les ocurrió otra cosa que hacer una secuela de La niña de tus ojos pero convirtiendo lo divertido de aquélla en fantochada progre, una especie de ajuste de cuentas y azote de franquistas.

Qué tropa, joder, qué tropa”, que exclamó el conde de Romanones al enterarse del resultado de la votación sobre su candidatura a RAE. Había visitado a todos y cada uno de los electores, todos le prometieron su apoyo… todos le dejaron con la miel en los labios. Y Romanones no era un cualquiera. Durante el reinado de Alfonso XIII fue primer ministro en tres ocasiones y diecisiete veces ministro, además de presidente del Senado. Continue Reading

La Gran Vía

No es franquista

¿Sabrán que no es invento franquista?

¡Hay que ser cretinos! Cerrar al tráfico la Gran Vía madrileña es como poner puertas al campo. La concejala Maestre ha ampliado el blanco al que dirigir su embestida. Hace seis años eran la capilla de la facultad de Psicología de la Complutense y sus fieles visitantes. Despechugarse y gritar estupideces al uso era su modo de significarse. Pasados los años y encumbrada al gobierno de la capital de España se le han quedado pequeñas capilla y creyentes y la emprende con la Gran Vía y los millones de madrileños que transitan por ella al cabo de un mes. Cincuenta mil coches y ciento ochenta autobuses al día, ahí es nada.

¡Hay que ser cretinos! Soliviantar los ánimos ya de por sí excitados de los capitalinos puede ser más excitante que atentar contra la libertad de creencias de unos universitarios, pero también lo serán sus consecuencias. El atropello de los derechos ciudadanos a circular libremente por su ciudad ya no se salda únicamente en una sala de juzgado. Habrá que esperar algún tiempo a conocer el veredicto de las urnas, si es que de aquí a entonces, dos años, el PSOE no deja colgados de la brocha a Carmena y su pintoresco equipo. Continue Reading

Antes de cambiarla, cumplirla

Cervantes tampoco fue catalán

Cervantes tampoco fue catalán

Bastaría con cumplir la Constitución para resolver buena parte de los problemas que a ella se le achacan, incluso los territoriales. Pero…

Ocurre que hay demasiados agentes empeñados en romper más que la Constitución el propio modelo político de nuestro Estado de derecho. La Constitución les importa un bledo, comenzando por sus principios sustentadores, la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo, y siguiendo por sus derivadas, entre otras la unidad de la Nación, la división de poderes o la democracia representativa.

Es la conjunción de secesionistas, aventureros, ex terroristas y los comunistas a la violeta que andan escaqueados tras la pancarta Podemos, aquel We Can de Obama. No se trata, precisamente, de gentes de probada altura de miras y respeto por los intereses generales de la sociedad en que viven. Son castas que campan a su aire ante una extraña pasividad de la inmensa mayoría que constituye la gente normal.

Los órganos encargados de proteger los derechos y libertades de todos no han actuado con la diligencia y fuerza que la Constitución pone en sus manos. Ni para detener el curso de los sediciosos ni poniendo en su sitio a los desechos corruptos de la sociedad. Continue Reading