Conocida la sentencia resulta banal reclamar al presidente en funciones que no eche mano del indulto. Para que los sediciosos estén paseando por las Ramblas en cuestión de semanas no es preciso indulto ninguno. Transferido a la Generalitat el sistema penitenciario catalán, como lo está desde 1983, primer gobierno González, Torra les abrirá las puertas en cuestión de semanas.
Lo que no podrá hacer es levantar la pena de inhabilitación a que han sido condenados durante los años fijados en cada caso. En cuanto a la calificación de los delitos no había otra posibilidad, Código Penal en mano. Pocas cosas hay más claras que aquel atentado contra el Estado Constitucional ahora sentenciado fue políticamente una rebelión, pero la letra del Código Penal ha inducido a la sala del Supremo a dejarlo en sedición, delito que tampoco es menor. Continue Reading ▶






