Uno de cada tres parados de la zona euro vive en España. España no creció nada, cero, en el tercer trimestre, el más favorable para hacerlo por nuestra capacidad turística instalada. Lo único que ha crecido en el mes de octubre recién terminado ha sido la apelación a los cajeros automáticos para salvar la última semana del mes. Y con ese panorama a la vista, los socialistas andan preocupados por cómo salvar Sevilla el 20-N, y al ministro de Fomento del turbio asunto de la gasolinera lucense.
Será por no hacerle la propaganda, pero el caso es que sobre el programa popular ayer presentado, sólo un comentario socialista: ¿dónde está el programa? Tampoco del propio hablan en exceso. ¿Cómo van a hacerlo si nadie sabe hasta dónde subirá la marea en los próximos veinte días?





