Quizá no sea tan unánime la oposición de la oposición a la reforma del sistema para la provisión de las alcaldías. Sentar las bases para que los más votados puedan gobernar su municipio tal vez acabe contando con el apoyo de algún otro grupo parlamentario. Aunque del proyecto popular nada se sepa, no parece que la pretensión anunciada sea descabellada.
Lo que resulta chusco, por decirlo suavemente, es oír algunos argumentos como el esgrimido por Soraya Rodríguez, aquella portavoz socialista durante el período Rubalcaba que Sánchez parece no querer tan cercana. Ayer hiló el siguiente fino argumento sobre la reforma por llegar: “es una maniobra política de quienes se sienten perdedores”.
La lógica más elemental induce a pensar que los perdedores serían precisamente los menos interesados en primar a los ganadores. Dicho por pasiva, si los populares temieran perder serían los más interesados en tener expedito el camino para pactar a diestro y siniestro con el fin de alcanzar la mayoría que las urnas podrían negarles. Continue Reading ▶






