La yihad no tiene la exclusiva del terror. En la América hispana hay otro frente por ahora desatendido. El terrorismo es ejercido desde un Estado contra sus propios ciudadanos.
En vísperas de unas elecciones que pueden restaurar la democracia a Venezuela, los actuales detentadores del poder han decretado amedrentar a los ciudadanos para impedir su libre manifestación en las urnas.
Desde el cierre de fronteras con Colombia alegando fantasmagóricas amenazas del país vecino, hasta el puro y duro crimen político. Ayer se produjo el último. Ante millares de personas reunidas en un mitin en la ciudad de Altagracia, el secretario general de Acción Democrática en el Estado de Guárico, cayó balaceado. La sangre salpicó a Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, en prisión desde hace más de un año.
La táctica terrorista difiere poco de la aplicada por el Daesh. Matan a un sindicalista que hace dos años decidió dar un paso al frente por las libertades. Luis M. Díaz no era un plutócrata más de los siempre presentes en la demagogia chavista, no; eligieron a un trabajador como muestra de lo que puede suceder a cuantos pretendan salirse del pesebre. La víctima, uno de los suyos que eligió el mal camino; un hereje de la secta. Continue Reading ▶






