Lo de Marta Rovira no es precisamente la solidaridad. Al proscribirse señaló al juez Llarena el camino que habrían de seguir sus compañeros de sedición. El riesgo de fuga es una de las claves para mantener en prisión preventiva a acusados de graves delitos. La número dos de Esquerra Republicana ayer apuntilló a su jefe Junqueras, encarcelado desde el dos de noviembre. Su escapada a Ginebra es uno de los episodios más vergonzosos de eso que llaman Procés.
No debe de tenerlas todas consigo cuando en la carta que deja, como los suicidas al juez, escribe “no dejéis que el rencor se apodere de vosotros.” ¿Rencor contra ella misma por abandonar a sus compañeros de lucha? Y sigue secretaria general de ERC citando la carta que le envió su presidente Oriol: «En estos días que vendrán, hay que estar fuertes y unidos. Transformar la indignación en coraje y perseverancia. La rabia, en amor. Piense siempre en los demás. En lo que tenemos que rehacer. Persiste porque yo persistiré.” Habrase visto…
Si el payasito de Waterloo conserva algún reflejo humano, además de la mueca sonriente que saca ante las cámaras, ayer debió de quedar estupefacto al enterarse de la fuga de aquella ardorosa republicana que puso pies en pared de su despacho presidencial. ¡Tiempos aquellos! Continue Reading ▶






