Quizá de tanto repetirlo acabó creyéndose divino de la muerte: soy el president, soy el president… Hasta que sucumbió bajo el peso de la realidad y sus 155 razones. Consciente, quizá por vez primera en mucho tiempo, de que todo había terminado cogió el teléfono para descargar su frustración en el peón de brega que le acompaña en la fuga.
“Volvemos a vivir los últimos días de la Catalunya republicana… El plan Moncloa triunfa… Supongo que tenemos claro que esto se ha acabado” …
Las verdades del barquero; no se puede expresar con mayor claridad cómo descarrila el llamado procés.
¿Tanta mentira para esto? El forajido ha realimentado durante meses los mitos que cargan sobre sus espaldas dos millones de catalanes. Nadie se lo agradecerá; los conmilitones no han tardado veinticuatro horas en certificar su defunción política. “Yo ya estoy sacrificado, tal y como sugería Tardà”.
La tribu no reconoce héroes; uno a uno va cayendo en manos de la Justicia, por robar, por malversar, por conculcar las leyes… de todo hay entre los próceres nacionalistas. Continue Reading ▶






