Como no podía ser de otra manera, ni cabía hacer otra cosa, Pedro Sánchez reconoció a Guaidó, como minutos antes lo había hecho Francia a través de su ministro de asuntos extranjeros, Jean-Ives Le Drian, y en cascada el resto de los trece países de la UE que dieron una semana de plazo a Maduro para echarse a un lado y dejar paso a la democracia.
Y decidió ponerse estupendo encarnándose en “el Gobierno de España”, como gusta frecuentemente. Hasta once veces mentó al Gobierno en un breve escrito de trece párrafos. Siempre y sólo su gobierno; desde el inicio: “El Gobierno de España anuncia que reconoce oficialmente a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela”.
Lástima. Uno siente cierta envidia al leer el mensaje de Macron: “Francia reconoce a J.Guaidó como presidente encargado…”. ¿Qué le impide a Sánchez hablar en nombre de todos los españoles, de España?






