Cuando los contendientes a punto de entrar en campaña dedican sus mejores esfuerzos a fichar candidatos, mala cosa. Apenas se salvan los populares, ajenos al mercado de primavera en que ciudadanos y voxingleros fichan lo que se ponga por delante. Ni los sanchistas -¿hasta dónde ha caído el PSOE?- se han sustraído al fenómeno.
Y así aparecen en escena desde entrenadores de baloncesto a empresarios, jueces y abogados del Estado en retirada y militares; en fin, de todo lo que se supone atractivo para la masa votante sometida al acoso de los medios. Y de lo que en casa no hay.
Es de agradecer la entrada de nuevos agentes en la política, sobre todo en un campo de juego como el español, atosigado por unas organizaciones partidarias encerradas en sí mismas, donde llegan a librarse hostilidades sin cuento en la trepa por la cucaña del poder. Y alcanzado éste se premia a la militancia con la ciega obediencia y el estrago de los resistentes dentro de las propias filas; que se lo cuenten a Susana Díaz y compañeros socialistas andaluces, víctimas de la vendetta que Sánchez se ha cobrado al cabo de dos años. Continue Reading ▶






