Y Sánchez lo repitió dos veces por si el periodista albergara alguna duda sobre el alcance de su poder: “¿De quién depende la fiscalía? Pues entonces…”
El Reino de España tiene un presidente de Gobierno que no vacila en atropellar lo que se le ponga por delante y demostrar así que él solito vale más que todos aquellos que hace cuatro años le desalojaron de la secretaría general del partido. Este es el sentido que el poder tiene para el doctor fraude.
Y no contento con haber fraguado un consejo de ministros con comunistas, bolivarianos y otras gentes de dudosa limpieza fiscal, remata la faena ascendiendo a la cumbre de la Fiscalía General del Estado a Dolores Delgado, la ministra de Justicia que domeñó a la Abogacía del Estado para rebajar a sedición lo que tenía calificado como rebelión en el juicio al procés. Continue Reading ▶






