Ojalá la realidad no llegue a confirmar lo que cabe esperar de la insensatez de alentar las manifestaciones del pasado día 8-M. Los mismos partidos que promovieron las marchas de más de cien mil personas hombro con hombro, un día después prohibían desde el Gobierno actos públicos con más de un millar y cerraban los campos de fútbol.
El cuentagotas gubernamental va alumbrando medidas sin orden, y de concierto ni hablemos. El momento inspira apelaciones a la lealtad, por aquello de que todos juntos estamos mejor, pero en los responsables políticos no se advierten méritos suficientes. Parados ante el abismo han comenzado a chapotear sin concierto en sus negras aguas.
Está claro que las medidas sanitarias son las que son, las que los expertos dictaminan, y como expertos que son merecen el apoyo global de la población. Ahí no hay demasiado espacio para la crítica. Con el miedo sólo juega el terrorismo. Continue Reading ▶






