De la negociación entre el presidente hipotecado y sus prestamistas no puede salir nada bueno. Ni Sánchez lo pretende; como el de otras tantas iniciativas de la coalición social-comunista, proscribir a media España es el objetivo de la mesa bilateral, ahora multilateral.
Todo es una patraña. Lo que comenzó anunciado como una mesa entre gobiernos, el nacional y uno regional, se convierte en una timba partidaria, eso sí, con un estricto control del derecho de admisión.
Los asientos están reservados a los prestamistas que concedieron crédito a Sánchez para poder hacerse con la residencia de la Moncloa y plaza de aparcamiento en el banco azul del Congreso. ¿Qué puede salir de esa concertación de intereses comunes? Continue Reading ▶






