No tiene gracia alguna sentir a los ministros sanchistas haciendo de palmeros de un vicepresidente en jefe que va repartiendo por el complejo presidencial tantos virus como golletazos a la economía nacional y sus agentes.
A Iglesias le ha venido el coronavirus como morrión, lanza y adarga para lanzarse pertrechado al asalto de los cielos como la emprendió contra molinos y cueros de vino aquel de La Mancha de seso derretido por tantas lecturas.
Como las desgracias acostumbran a no venir solas, la broma china nos ha cogido con el peor gobierno posible, el peor de la democracia española; sí, el peor.
Montado por un ambicioso sinsorgo para satisfacción de su estampa, sin reparar en medios ni saber por dónde empezar, los palos del sombrajo se le han venido abajo. Continue Reading ▶






