La presidente de la comunidad madrileña ha abierto la salida; desde el anuncio de su plan de ahorro nada seguirá como hasta ahora. Las comunidades más sensibles a las urgencias nacionales seguirán la hoja de ruta que acaba de marcar. Puede ser el comienzo de la solución de nuestro sudoku autonómico; el ajuste hecho desde la inteligencia de que se acabaron los días de vino y rosas que han dado al traste con lo que fue diseñado para una mejor gobernanza del país y ha terminado en paradigma del despilfarro nacional.
Con pandereta, barretinas, mandiles o peinetas la mayoría de las regiones españolas se echaron al monte en la creencia que todo era orégano. Aún hoy andan defendiendo los gerifaltes de los EREs los gastos de una delegación en Madrid, por no recordar Bruselas, que nos cuesta más de medio millón al año. Y otra en Barcelona. Para qué puedan necesitar los andaluces hacer lobby en el resto de la península tiene peor explicación que el que los presidentes de la Junta no estaban al cabo de la calle en la mamandurria por debajo del mostrador para los amigos. Continue Reading ▶






