No hay razón que cubra el desaguisado que ha causado el señor Dívar; la autoritas del Tribunal Supremo que preside, y del gobierno del tercer poder del Estado, ha caído víctima de su empecinamiento en defender lo indefendible y de la longa manus del ciudadano Garzón. El abogado del ex juez estrellado dio pié al disparate cuando judicializó sus denuncias de despilfarro, pero inocente de delito o de pecado, los viajes son impresentables. Ética y estéticamente. Siempre los responsables públicos deben ejemplaridad a los ciudadanos; en circunstancias como las que vivimos esadeuda se convierte en ineludible exigencia.
El señor Dívar es el último ejemplo de consenso en materia de nombramientos durante la etapa socialista. Fue designado presidente del CGPJ y del TS en el otoño del 2008, a propuesta del PSOE; los populares presentaban al señor de Rosa para la vicepresidencia. El anterior fue el de RTVE, Alberto Oliart. No llegó a cumplir el período para el que fue nombrado; éste tampoco llegará a hacerlo. Continue Reading ▶






