Ver a diputados socialistas ocupando sus escaños en el Congreso con los carteles que proclamaban “Nos dejan sin futuro. Hay culpables” tenía el encanto de las paradojas. ¿Escaqueo o confesión de culpa? Depende de dónde ubiquemos a los culpables, porque en esta historia sí que hay una cosa cierta: culpables, los hay.
Unos, como Jiménez o López Garrido, ministra y secretario de Estado respectivamente en los gobiernos de Zapatero, se manifestaban alegremente por Madrid como si nada hubieran tenido que ver con el estado en que dejaron el país tras su paso por el poder. El actual gran jefe, vicepresidente de aquel Gobierno que dejó un déficit más del 50% superior al que confesó al dejar el marrón, tiró la piedra a primera hora de la mañana animando al personal a salir a la calle, pero él se quedó en casa. Y los cómicos, a lo suyo: ocupando instituciones culturales, caso de ese eximio actor que atiende por Willy, o alegrando las calles con su cuerpo como hizo esa lumbrera de nuestro cine que sueña golpes de Estado. Continue Reading ▶






