¿Y si nos hacemos norteamericanos?

Sede de McGraw-Hill en Nueva York

El fiscal general de los Estados Unidos, el equivalente a nuestro ministro de Justicia, ha presentado una demanda civil contra la conocida agencia de calificación Standard and Poor’s. La noticia provoca una cochina envidia; envidia de los norteamericanos. Tendrán millones de fusiles y revólveres en sus casas, se volverán locos con el béisbol y no sabrán nada de toros, pero sí saben ser serios.

Dar el alto a quienes tienen en sus manos, con un simple informe, la ruina de inversores, de despedidos por el cierre de empresas y hasta el hundimiento de todo un país, revela coraje y la voluntad política de desterrar la corrupción. Es la forma más eficaz de decir “hasta aquí hemos llegado”, llevando ante el juez a los defraudadores.

S&P y su matriz, McGraw-Hill son acusadas de crear un sistema para engañar a los inversores, calificando de seguros instrumentos financieros que en absoluto lo son. Y denuncia la demanda que presumen de la independencia de sus informes cuando están influenciados por el emisor financiero que contrata sus servicios. Dicho de otra forma, conflicto de intereses y un objetivo: incrementar su cuota de mercado y beneficios, 5.000 millones de dólares calcula la fiscalía que produjo el juego sucio. Continue Reading

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Así se escribe la historia

La propaganda hecha arte para la acción

Hace más de doscientos años T. Jefferson vino a decir que la honradez es más valiosa que todos los juramentos. Juramentos, promesas, protestas y hasta querellas; de nada falta en el escándalo nacional, salvo que la honradez vuelva a tener curso legal en nuestro país.

Hoy es el partido en el Gobierno el centro de todas las miradas; también de indignación. Todo lo relacionado con la corrupción es viscoso; difícilmente se llega a saber hasta dónde pueda alcanzar. Pero en cualquier caso las gentes honradas han colmado su paciencia y el problema no tiene otro tratamiento que el de la cirugía a corazón abierto. Los buenos propósitos del caiga quien caiga nacen caducados, y las auditorías externas disponen de plazos muy cortos. Continue Reading

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Y Rajoy cogió su fusil

Rajoy pasó al ataque

Dentro de la atmósfera irrespirable generada por la corrupción y sus secuelas, la intervención de Mariano Rajoy ha supuesto una entrada de aire fresco. El problema no está cerrado, ni puede ser cerrado en una mañana por rotundo que haya sido el mensaje del presidente del partido y Gobierno. Tan terminante ha sido su defensa como el ataque. Ha defendido las cuentas de su partido y sobremanera las personales porque está presidiendo el Gobierno de la nación. Y se ha revuelto contra la insidia, lamentando “el comportamiento del jefe de la oposición que ha prestado el crédito que no merecen a las insinuaciones más dañinas, sin calibrar en modo alguno el efecto que tales insinuaciones pueden tener para nuestro país”.

Nunca habló tan claro y directamente. El gallego colgó la gaita y cogió su fusil. No pudo responder con mayor precisión a la doble exigencia que Rubalcaba le hizo en la sesión de control. Tajante negó la mayor, que es lo único efectivo ante situaciones de esta naturaleza. “Yo soy responsable de lo que hago, no de lo que se diga”. Si las cosas son como dijo, no cabe dar pábulo a la insidia. El socialista se llamó andana y con escasa finura juzgó que el presidente había “ligado su suerte a la de Bárcenas”. Continue Reading

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De Cataluña al País Vasco

Urkullu y Mas, un abismo

Entre Cataluña y el País Vasco media demasiada distancia. Es lástima que los responsables catalanes no echen una mirada hacia la otra comunidad tratada de histórica por ver cómo atemperan ensoñaciones con realidades.

Curiosamente ambas, demasiado tiempo gobernadas por sus nacionalistas respectivos, pasaron recientemente por gobiernos de otro color. Unos y otros presididos por socialistas, aunque con alguna diferencia no pequeña. Mientras que López gobernó con el apoyo de los populares, Maragall y Montilla se lo debieron a republicanos y comunistas, una vez juramentados para no dar ni aire a los populares. Y así pasaron siete años. Continue Reading

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Como debe ser

Urogallo en Los Ancares

Está aumentando el número de lectores de periódico que van directamente a sus últimas páginas a ver qué se cuenta del partido que el fin de semana vivieron por el televisor y otras cuestiones de similar trascendencia, como la agenda cultural, chismes y demás ecos sociales. Algunos vuelven hacia adelante por ver cómo va lo de Tombuctú, si desaparece de una vez el sirio que lleva encima decenas de millares de muertos, o si el caudillo  venezolano acaba saliendo, y cómo, de La Habana, capital pro tempore de Venezuela.

Y es que el común está hasta el gorro de lo que de aquí se cuenta, de lo que pasa, de lo que no pasa y de lo que debería pasar si alguien se pusiera al frente del clamor popular. Un clamor aún casi silente, para mayor inri, que va subiendo a medida que crece la pléyade de sinvergüenzas que asoman por doquier. Corruptos de todos los colores y estafadores de tan alto copete que hasta tratan de vender Estados a la medida. ¡Qué lejos quedan aquellos pícaros que trataban de vender la fuente de la Cibeles al guiri que se paseaba por Madrid! Continue Reading

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Un poco de seriedad

Carlos Mulas, entre la Fundación Ideas y el FMI

Resulta agobiante oír tantas simplezas sobre el problema, el paro. Sobre los otros, también, pero son menos importantes aunque nadie lo pensaría por la atención que los medios prestan a uno y otros. En fin, el escuchar a los llamados líderes sindicales hablar del paro como producto de la reforma laboral cansa, pero si de tan ilustres opinantes la cosa pasa a analistas más o menos sesudos ya es para echarse a llorar.

La demagogia, que de eso se trata, suele salir cara. Aristóteles lo tenía claro al definirla como una forma corrupta o degenerada de democracia. Curiosamente, o no, la RAE la define como “Degeneración de la democracia, consistente en que los políticos, mediante concesiones y halagos a los sentimientos elementales de los ciudadanos, tratan de conseguir o mantener el poder”.

Aquí no va de mantener, ni siquiera de conseguir pues utilizando semejantes argumentos los conquistadores se encontrarían con un pastel imposible de digerir. Aquí parece que va de hacerse oír a costa de lo que sea. Y gota a gota la cosa acaba calando, o volviendo loco al paciente, caso de “la gota china”. Continue Reading

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