Murió ayer víctima de 94 años dedicados a la política, a su comunidad. Se confesaba romano más que italiano, “mucho le debo a la consistencia romana de mi carácter”, dijo en alguna ocasión. Desde el desembarco de los anglo-norteamericanos en Sicilia que marcó el inicio del final de la segunda guerra mundial, Giulio Andreotti ha sido protagonista de la democracia italiana, dijo ayer Letta, jefe del gobierno recién formado, quizá el único que no ha tenido ocasión de votar de los sucedidos durante el último medio siglo. De entre ellos, él mismo presidió siete. Nadie ha podido conocer mejor y de primera mano los interiores de su nación.
De la República Italiana y del Estado Vaticano. A sus diecinueve años ya asistió a una audiencia papal; era Pío XI. Faltaban cinco años para que las tropas de Patton y Montgomery desembarcaran en Sicilia. Y a partir de entonces Pío XII, Juan XXIII, Paulo VI, Juan Pablo II y Benedicto XVI fueron interlocutores habituales del político demócrata cristiano, el hombre más escuchado en el Vaticano y el que más de cerca escuchaba a los pontífices. Dicen que no le dio tiempo a conocer a Juan Pablo I, el breve; tampoco a Francisco, aunque sí al cardenal Bergoglio. Continue Reading ▶






