Además de lo que viene sucediendo en la superestructura política catalana, donde la ficción es tan clara como oscura la realidad por llegar, la actualidad se está convirtiendo en una especie de déjà vu a tenor de lo que cuentan las noticias. En las costas del norte europeo parece que se ha perdido un submarino ruso, y en el oriente próximo a Obama le ha dado por armar a los kurdos para que luchen contra los radicales musulmanes. Hollywood vio antes todo ello.
Hace catorce años, nada menos, la industria de ficción más importante del planeta Tierra juntó a Sean Connery, Alec Baldwin y otros para llevar a las pantallas la novela de Tom Clancy “La caza del octubre rojo”. Era el final de la guerra fría; el deshielo y las ganas de vivir libre y pacíficamente hacían desertar a un ilustre comandante de la armada soviética que con su submarino nuclear acaba refugiado en una bahía norteamericana gracias a los auxilios del analista de la CIA Jack Ryan. Si no la vieron, se lo recomiendo.
Que a Putin se le haya perdido un submarino tiene poca gracia en este mundo en el que los locos proliferan como las setas en otoño. Los suecos lo buscan desesperadamente en las inmediaciones de Estocolmo, las autoridades rusas dicen que no han perdido nada pero los servicios de vigilancia suecos han captado mensajes en ruso. Y se dice que un buque de rescate ha salido de San Petersburgo. Tal cual la novela; sólo falta que, como en la película, ése u otro submarino acabe saltando por los aires. Continue Reading ▶






