Decía Rajoy en un acto público en La Granja, que las preguntas que le hacían en sus últimos viajes venían a ser el polo opuesto de lo que tenía que oír hace un par de años. Entonces le preguntaban “cuándo van a pedir el rescate”; ahora es “cómo es posible que en dos años hayan pasado de ser el farolillo rojo de Europa a encabezar el crecimiento económico del continente, y el que más empleo está creando, cuando hace poco era el que más empleo destruía”.
Se ve que la distancia permite ver el bosque, lo que no siempre nos es dado a quienes miran tan cerca que los árboles les impiden verlo. No hay nada como poner oídos a conversaciones informales entre parroquianos que han salido a la puerta de un establecimiento para echar un pitillo, o sentados en la fila de atrás de un teatro cualquiera, valga el madrileño de La Zarzuela en la noche del sábado.
El vecino entretenía la espera comentando la actualidad a su acompañante. No dejaba títere con cabeza. Los de la coleta eran unos comunistas irredentos que querían ponernos a la altura de Cuba o Venezuela, decía tan arrebatado como denunciaba a continuación las mentiras de los populares, esos que dicen que la crisis ha pasado cuando aquí lo único que ha ocurrido es que gracias a que no hay inflación podemos seguir viviendo aún ganando menos que el año pasado. De los socialistas pasó por encima como si de una especie a extinguir se tratara. Continue Reading ▶






