En el argot judicial la querella que se interpone para paralizar otro procedimiento se denomina querella catalana. Eso es justamente lo que anunció ayer ese lince en trance de extinción que presume de ser el 129 presidente de la Generalitat, o así.
Visto que el Gobierno de verdad, el de la nación, no piensa mirar hacia otro lado ante al fraude de ley que implica la convocatoria del nueve próximo, Mas manda a sus jurídicos, funcionarios también del Estado español, que interpongan una querella criminal contra el Gobierno de verdad, el de la nación (otra vez, sí).
La treta no es cosa de ayer; viene de la edad media, cuando comerciantes genoveses se quejaron de no recibir las compensaciones pactadas con sus colegas catalanes. Los catalanes trataron de paralizar la reclamación abriendo un procedimiento penal para detener la denuncia mercantil. Uso torticero donde los haya de la jurisdicción penal que, afortunadamente, suele ser mandado a hacer puñetas por los jueces, que lo tiene tan fácil como empezar a transcribir el artículo 641 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Continue Reading ▶






