Convenientemente reblandecidas las estructuras de Podemos, Sánchez parece estar tanteando un cambio de pareja. Visto que Ciudadanos no le aporta la abstención de los populares ni tampoco el número de escaños necesario para ser investido, el mandamás de PSOE comienza a buscarse la vida por su cuenta.
La visita al presidente de la Generalitat es un primer paso para comprometer los votos de los independentistas a cambio de una alusión tan descomprometida ante los ojos de su Comité Federal como suficiente para mantener en stand by el secesionismo de los Puigdemont, Forcadell, Junqueras, Colau y demás.
Un acuerdo de este tipo le abrirían las puertas para recibir en el Congreso los votos de Podemos. Y éstos, junto a los nacionalistas periféricos, sí que le darían la mayoría para ser investido y formar un gobierno de izquierdas de verdad. Del populismo callejero a las instituciones.
Naturalmente, los socios entrantes se cruzarían en la puerta con los Ciudadanos salientes, burlados por el pillabán que les arruinó su virginidad y rumiando sus palabras de despedida: “chicos lo nuestro no funcionó; así es la política, tiempo al tiempo, ya llegará el vuestro”. Continue Reading ▶






