Felipe, Guerra y Podemos

Felipe y Guerra con Iglesias I

Felipe y Guerra con Pablo Iglesias

Felipe González y Alfonso Guerra vuelven a estar bastante de acuerdo, como cabía suponer. Ante las cosas serias, y España lo es, pocos matices caben entre personas serias. La entrevista con González que anteayer publicó el diario amigo y las declaraciones que ayer hizo Guerra en Sevilla antes de pronunciar una conferencia, apuntan en una misma dirección: Sánchez, con Iglesias, no.

El Comité Federal del PSOE celebrado el 28 de diciembre trazó una línea roja a no traspasar en las negociaciones para la investidura de su candidato: rechazar “de manera tajante, cualquier planteamiento que conduzca a romper con nuestro ordenamiento constitucional y que amenace así la convivencia lograda por los españoles durante estos últimos 37 años.

La autodeterminación, el separatismo y las consultas que buscan el enfrentamiento sólo traerán mayor fractura a una sociedad ya de por sí divida. Son innegociables para el Partido Socialista y la renuncia a esos planteamientos es una condición indispensable para que el PSOE inicie un diálogo con el resto de formaciones políticas.

Pero Sánchez y sus edecanes pensaron que semejante freno tenía escaso relieve dado que Iglesias callaría sus exigencias sobre el derecho a decidir la ruptura de España, con la misma desfachatez con que durante la campaña electoral se travestía de socialdemócrata ante las cámaras de televisión. Y así siguieron, y siguen hablando, de acordar con Podemos “un gobierno progresista y estable”. Continue Reading

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Adiós Rajoy, Sánchez adiós

Despedida conjunta

Despedida conjunta

Sí, cosas ha hecho bien en circunstancias muy difíciles, como él dice reclamando su derecho a la investidura, pero la salida del impasse no va de derechos adquiridos sino de escaños, de los apoyos necesarios para armar el gobierno sólido y estable que España precisa. Y no parece factible que a Rajoy le asista la capacidad de conseguirlos.

No será ésta una legislatura al uso; capeado el temporal de la crisis quedan aún muchos y graves destrozos por reparar, comenzando por la ruptura catalanista, siguiendo por el paro y concluyendo en un sentimiento generalizado de derrota como la sociedad española no sufría desde que vive en democracia. En cuajarlo se ha empleado a fondo Sánchez con su equipo desde que comenzaron a notar los primeros síntomas de bonanza.

Rajoy, efectivamente, presidió el salvamento de una crisis que destruyó miles de empresas, millones de puestos de trabajo y miles de millones de euros. Las cuentas nacionales están más o menos ordenadas, pero la nación está desordenada. La corrupción es endémica; no está circunscrita a un partido concreto, ni siquiera al mundo político; es la sociedad la que hoy arrastra ese lastre por lo ancho y largo del país. No se conoce región en la que no haya florecido, ni partido con capacidad de gobierno libre de chorizos. Y resulta poco alentador que los recién llegados que más chillan traigan sucias las manos antes de meterlas en harina. Continue Reading

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Chapó, Rajoy

Investidura con gambito

Investidura con gambito

A última hora de la tarde, una vez aburridas las ovejas a la espera de su comparecencia tras el paso por Zarzuela, saltó la noticia desde la propia Casa Real: Rajoy ha declinado el ofrecimiento del Rey para ser candidato a la Presidencia. “De momento no tengo los apoyos necesarios”, “tengo una mayoría absoluta en contra”, pero no renuncia a nada.

En realidad, lo que ha hecho el presidente en funciones es voltear la escena política. Él se ha explicado con la cachazuda lógica de los puntos cardinales que deberían centrar los afanes de un nuevo Gobierno: la unidad de España y la igualdad de todos los españoles, el modelo y los compromisos europeos, crear empleo y consolidar el estado de bienestar, y la lucha contra el terrorismo internacional. Y el dialogo como método para superar las diferencias, porque aun existiendo sobre esos puntos un acuerdo básico entre populares, socialistas y ciudadanos, dijo, hay diferencias en cuanto a las medidas para lograrlos.

Ahora es Sánchez quien ha de explicarse, y ante razonamiento tan claro y de sentido común ya no le basta con reiterar su repugnancia a sentarse con los populares, ¡cuando acaban de hacerlo para constituir la mesa del Congreso!, por ejemplo.

Pero sobre todo habrá de responder por la puñalada trapera que le asestó su socio eventual invistiéndose vicepresidente y reclamando cuatro ministerios de ese gobierno “de progreso” que Iglesias anunció al propio monarca. Continue Reading

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Súbditas en el Congreso

Súbditas en el Congreso

Súbditas en el Congreso

Las diputadas vascas Beitialarrangoitia y Enbeita dijeron que no atenderían la cita con el Jefe del Estado porque “no nos sentimos súbditas del Rey de España y no actuaremos como si lo fuéramos”. ¡Serán merluzas! ¿Súbditos en la España de hoy?

Bien está, lo de bien es un decir, que vengan con “el compromiso de continuar defendiendo la soberanía de Euskal Herria y de todos los vascos.” Pero para un más cabal entendimiento de dónde les han colocado sus votos les convendría llegar a entender que la condición de súbditos es incompatible con una democracia parlamentaria.

Las bilduetarras son parte de ese mundo que Sánchez califica de progresista y se afana por bizcochar para su eventual investidura. Toma progreso. ¿Habrá ideas más retrogradas que el leninismo de Iglesias, o los insolidarios nacionalismos provincianos en pleno siglo de la globalización? Pero ¿en qué país estamos viviendo; y, sobre todo, dónde quiere llevarnos este fruto tardío de zapaterismo?

Las ciudadanas vascas de marras deberían aprovechar sus visitas a Madrid para hacerse mirar su condición en cualquiera de los frenopáticos de la capital. Y, de paso, recibir algunas nociones de Historia, no tanto para afinar el mito euskaldún como para poder situar en el tiempo la caída de aquel Antiguo Régimen de monarquías absolutas, cuando los súbditos pasaron a ser ciudadanos, y saber colocar en el mapa a Venezuela, Cuba, Irán y demás agujeros negros en materia de derechos humanos. Continue Reading

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Nada es como parece

Bilduetarras con cartera

Bilduetarras sin Rey pero con cartera

Aunque de momento no lo parezca habrá de llegar el día en que este país nuestro se tome las cosas en serio. Pasará la resaca tras la borrachera de los últimos veinte días, la necesidad se hará virtud y comenzaremos de nuevo a llamar las cosas por su nombre. Para ello necesitaremos sacudirnos de encima las convenciones que se han apoderado de la superestructura política, cosa nada fácil en una sociedad, la nuestra, acostumbrada a que el poder, los que mandan, se lo den todo hecho.

De momento los síntomas no auguran ese tiempo mejor en el que las cosas sean de verdad. Nada es hoy como parece. Vemos que los grupos parlamentarios no son grupos, sólo agrupaciones de intereses y circunstancias; el Congreso, un circo, y los partidos, partidas.

Es aberrante que en las circunstancias presentes, cuando el desempleo es la mayor empresa del país y se avizora una crisis mundial sin precedentes; cuando desde un gobierno regional se atenta contra la libertad y la igualdad de los españoles, o el tercer grupo parlamentario del Congreso proclama su objetivo de cargarse el sistema; que cuando todo eso ocurre, nadie apueste un duro por la constitución ya de un Gobierno estable. Por fas o nefas demasiados parecen dispuestos a hacer suyo aquello del turuta cabreado, o descerebrado: “Que se joda el capitán, hoy no como rancho”. Continue Reading

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El enemigo en casa

... y se armó la de Troya

… y se armó la de Troya

Hay quienes piensan que es mejor tener dentro al enemigo del sistema que dinamitándolo desde fuera. Y, como opinión, quizá esté cargada de razón, quizá. Ese es el cuento que hace de Iglesias un político más; un político al uso, con sus cuentas opacas y todo, que es ya lo que faltaba…

Lo que no parece razonable es que sobre el ara de la integración en el sistema se sacrifiquen los pilares del propio sistema, porque la presunta integración no habría servido más que para facilitar el asalto a la fortaleza, lo del mítico caballo de Troya, o la destrucción del templo en que nunca pensaron los filisteos al meter a Sansón entre sus columnas. Pobres ingenuos. Y las cosas terminaron como sabemos.

Argüir que vivimos tiempos nuevos, que sólo lo que cambia puede sobrevivir y demás eslóganes del momento son meros pretextos tras los que ocultar el primer objetivo del enemigo, que no del adversario: demoler las formas propias de todas las democracias que en el mundo son. El final, el que nadie se atreve a denunciar con un “hasta aquí llegó el recreo”, es como para echarse a temblar. Continue Reading

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