La pareja se escaquea. Tras el ridículo de la operación “pacto histórico”, Sánchez y Rivera se ocupan en cómo endosar su fracaso a quien no se ha movido, Rajoy, y a quien les ha bailado el agua, Iglesias. Uno y otro son tachados de enemigos del gobierno del cambio, en lo que no les falta razón.
Uno, Rajoy, por razones obvias; cómo abrir la puerta a quienes quieren barrer las obra de su gobierno. El otro, los podemitas, quieren ser oposición hasta de la oposición y se han limitado a tomarles el pelo. Echenique se lo confesó en el twit que les envió ayer: “Estimados: Traíamos paripé para más días. Lamentamos os hayáis cansado del teatro. Atentamente Albert y Pedro.”
Ahora son los dos socios de la Limitada quienes llevan adelante ese lamentable juego político del paripé. Primero exhibiendo una indisolubilidad que para sí quisiera el matrimonio canónico. Como si los doscientos puntos de sus capitulaciones no hubieran sido barridos por el tiempo… y los votos de la mayoría de la Cámara.
Con qué alegría hablan unos de “la mayoría social” y otros de “las gentes”. Sánchez, con menos escaños que ningún otro dirigente socialista durante cuatro décadas de democracia, se erige en portaestandarte de no se sabe qué mayoría social. Le bastaría contar los votos salidos de las urnas, los escaños que ocupan y el eco que tienen sus propuestas para rebajar tanto humo de fuego fatuo. Continue Reading ▶






