Iglesias Turrión está para lo que parece: cargarse el país, comenzando por comerse al PSOE y terminando por volar el sistema de libertades en que vivimos los españoles.
Para lo primero la fortuna le puso enfrente a Sánchez, líder socialista sin más liderazgo que el meramente orgánico, que tiene sometido al centenario partido a su interés personal.
Al destructor le resultó sencillo desentrañar la clave que activa los movimientos de su rival: la ambición personal. Y así jugó a placer con el socialista, aflojando o tirando del hilo como el titiritero aviva su marioneta, o el pescador hace para traerse la pieza hasta la cesta. Resultado: el pez quedó sin aliento.
Pero Iglesias tampoco ha salido indemne del castigo sufrido por Sánchez. Por vueltas que quiera darle a los argumentos, fingir que no ha roto un plato, hacer como que quiso hacer lo que realmente no quería hacer y demás efectos teatrales, la mentira sobre la que cabalga salta por encima de la tramoya. Continue Reading ▶






