Pactó con Ciudadanos y trató de hacerlo con Podemos. Su paseo por la Carrera de San Jerónimo en distendida conversación con Iglesias sacó los colores a Rivera, ignorante de la maniobra de su socio. Hoy Sánchez se siente cuestionado dentro de su propio partido: corta de raíz las tentaciones de algunas federaciones de ir al Senado con Podemos, pide a Susana que le ciña el laurel de candidato y señala a Margarita Robles y a Pepe Borrell como depositarios de sus complacencias.
Despliegue de imágenes para recomponer la figura de juguete roto con que salió de la fallida investidura. Autoridad, unidad y felipismo, trasunto esto último de aquella ley medieval por la cual quienes traspasaban el umbral de un recinto eclesiástico, la memoria de FG, quedaban amparados frente a la autoridad civil, hoy el pueblo.
Ese es el secreto de la campaña que emprende el candidato socialista, emparedado entre una izquierda de la que pocos votos puede rascar y la derecha del voto útil. Al lado, desengañados a los que tratará de engatusar. De aquí al 26-J le veremos cambiar con la firme determinación con que la veleta apunta a dónde viene el viento. Continue Reading ▶






