Como no hay cuestiones más perentorias que resolver el exjuez prevaricador pide al Supremo que saquen los muertos de la basílica de Cuelgamuros. Toma ya.
En manos de este tipo de insensatos, por decirlo finamente, ha estado la Justicia española durante años, y así seguirá mientras su órgano de gobierno carezca de la independencia, léase prestigio, para ajustar tantas puñetas salpicadas, deslucidas.
Lo de la Justicia es consecuencia de una reforma hecha por el primer gobierno de González, interpretando un precepto constitucional en sentido opuesto al espíritu que lo impulsó. Es aberrante suponer que la independencia de una instancia como la que debiera cuidar del buen funcionamiento de la Administración de Justicia se consigue politizándolo. Pues se hizo con la aplastante mayoría absoluta de que gozaban entonces, qué tiempos, los socialistas.
Es lo que tienen las reformas motivadas por intereses parciales, ¿sectarios? El primer gobierno socialista comenzó su andadura tras las Navidades del año 82. La Constitución tenía justamente cuatro años. Uno de los primeros remezones para cambiar España hasta que no la reconociera ni la madre que la parió, como anunció el vicepresidente Guerra, fue el cambio de la Justicia, visto lo ocurrido en las primeras elecciones para formar el Consejo General del Poder Judicial. Continue Reading ▶






