La Constitución se trenzó sobre dos grandes principios: el perdón y la buena fe. Los dos han sido burlados: el primero con la llamada memoria histórica, por ejemplo, y la segunda en múltiples ocasiones; la última, el bloqueo socialista a la formación de Gobierno tras dos elecciones consecutivas en el plazo de siete meses y con un mismo partido ganador.
Una de las cauciones que tuvieron los constitucionales del 78 fue clara: propiciar gobiernos estables. Ahí está la corrección aplicada al sistema proporcional en las leyes electorales, sabia prevención tras la experiencia vivida en nuestra segunda república o la más cercana inestabilidad política en que vivía Italia, por ejemplo.
Pudieron escoger el sistema mayoritario del Reino Unido, pero prefirieron mirar hacia Alemania. Dar cauce al pluralismo y al mismo tiempo reforzar las grandes tendencias, ese era el reto.
En la misma línea y para impedir que el Gobierno llegara a convertirse en muñeco del pin-pam-pun, se adoptó la moción de censura constructiva, también de origen alemán. Merece la pena recordare el artículo 113: Continue Reading ▶






