Al PSOE le ocurre en Cataluña lo que a Ciudadanos en Galicia, que no existe. El PSC es ahora otra franquicia nacionalista que va perdiendo apoyos en la medida que se separa del tronco socialista nacional, o sea español.
El partido socialista que salga restaurado de su actual ensimismamiento habrá de plantearse seriamente su implantación en Cataluña olvidándose del PSC.
El problema viene de lejos; en el proceso de conformación de los partidos que protagonizaron el proceso constituyente había dos socialismos catalanes, o tres incluso. Cada cual con sus respectivos dirigentes y matices. Además de la Federación catalana del PSOE que lideraba Triginer, y tenía su base principal en la UGT, coexistían el Partit Socialista de Catalunya- Congrés y el Partit Socialista de Catalunya- Reagrupament.
El segundo, más imbricado en la burguesía barcelonesa, estaba liderado por Raventós. Y el tercero, Reagrupament, socialdemócrata y con cierta presencia en el campo, tenía un líder claro, Pallach. Su temprana muerte frustró su futuro.
En las elecciones primeras, junio 1977, los del PSOE y Congrés se presentaron en una misma lista, mientras que los del Reagrupament fueron del brazo de CDC.
Los tres decidieron disolverse de aquella manera un año después en el llamado Congreso de la Unidad del que salió el PSC-PSOE, cuya autoproclamación como partido marxista, obrero y muchas cosas más se tragaron Raventós, Serra y Maragall como una copa de cava. Continue Reading ▶






