Menudo es el gallego como para tener un lapsus de esa naturaleza. De lapsus hablaron comentaristas y demás exégetas, vicepresidenta Soraya incluida, ante las palabras de Rajoy en una cena de partidarios; “hasta dentro de muy poco y ya preparando las próximas elecciones”. No se les ocurre pensar que con la aritmética parlamentaria que le tiene en un sin vivir el presidente del Gobierno necesita tener a punto los resortes de su partido por si el reciente afán negociador tropezara con la muralla del “no es no” en versión digital.
Y tener a punto significa exactamente eso, que en cualquier momento pueda proponer la disolución del Congreso “bajo su exclusiva responsabilidad”, como dice la Constitución. Es decir, y sin ir más lejos, si no cuenta con los votos necesarios para aprobar los Presupuestos Generales del Estado. ¿Algún partido está hoy en condiciones de ir a unas elecciones?
La respuesta es clara: no, lo cual no impide que pudieran llegar a ponerse de acuerdo para aprobar una moción de censura. Difícil parece encontrar un candidato de consenso dentro de ese corral, pero tampoco era predecible que el Real Madrid gane torneos y partidos gracias al testarazo de Ramos en el último minuto.
En todo caso la prudencia, virtud quizá cultivada en exceso por Rajoy, le obliga a disponer de la capacidad de adelantarse a una maniobra de ese tipo porque escrito está que la disolución no podrá plantearse cuando esté en trámite una moción de censura. Y la vicepresidenta está en su papel distrayendo la atención del personal… Continue Reading ▶






