El asalto a la fortaleza se ha culminado con éxito. Aislada por la impericia política de su regidor, la tropa invasora contó con tres factores decisivos: los jueces De Prada y De Diego desde la Audiencia Nacional, Ciudadanos en el Congreso, y desde sus batzokis la derecha nacionalista vasca.
El juicio de intenciones contenido en la sentencia Gürtel sobre la falta de credibilidad del presidente del Gobierno provocó el “hasta aquí hemos llegado, esto se acabó” que, urgido por las encuestas, dijo Rivera para sentenciar su pacto de legislatura con el PP.
Los jueces pusieron la munición y, desde dentro, Ciudadanos abrió la puerta del alcázar. Sánchez vio el cielo abierto y sin encomendarse ni a su ejecutiva disparó la moción de censura porque como dijo Iglesias Turión “el cielo no se toma por consenso; se toma por asalto”.
Para el asalto el socialista reunió lo más granado de la izquierda, desde leninistas hasta sediciosos, pero ni con los mindundis periféricos adheridos llegaba a cubrir los efectivos precisos para tomar la plaza. Necesitaba a la derecha nacionalista vasca y Ortúzar se la entregó al precio de no tocar los Presupuestos con que Rajoy había bizcochado al PNV tan sólo una semana antes. Continue Reading ▶






