A la vista de lo que viene pasando desde hace demasiados meses pareciera que el país vive bajo el hechizo del maligno. La normalidad de la vida ciudadana está siendo golpeada por desastres de la naturaleza como los que estos días arruinan poblaciones de nuestro levante. Pero no son los únicos, ni siquiera los más trascendentes. Otros están fracturando la concordia de los españoles.
La mentira, la dejación de responsabilidades, el asalto a las instituciones y el desprecio a la división de poderes son los atributos indeseados que caracterizan el ser y la política del Gobierno Sánchez. Escuchar a la portavoz del poder Ejecutivo reprender a las cámaras del Legislativo -bloqueo institucional, se quejaba esta tarde en conferencia de prensa- es propio de dictadorzuelos a lo Maduro, no de una responsable democrática.
Y qué decir del chantaje de doble vuelta que mantiene en tratos a socialistas y golpistas por ver si sacan adelante el programa de gobierno que los comunistas han puesto sobre la mesa. De Sánchez cabe esperar cualquier cosa, incluso que acabe gobernando con los presupuestos de Rajoy prorrogados. Ceder al chantaje sería demasiado, incluso para este país que traga carros y carretas; y fuera de la Moncloa hace mucho frío. Continue Reading ▶






