La izquierda tiene un problema: Iglesias es más listo que Sánchez. Los dos se han embarcado en una campaña de simulaciones confiados en que sus nuevos ropajes les favorecerán ante las urnas. El sanchista se adorna con aromas de centro mientras el comunista a la violeta se traviste de socialista a fuer de liberal, como se confesaba Prieto.
Uno y otro echan las redes por la amura de estribor. Consciente de que a su izquierda ya no queda nada, Iglesias trata de pescar votos en el caladero socialista mientras Sánchez lanza sus poderosas redes hacia el centro sociopolítico porque entre las mareas ya pescó lo que podía. Uno y otro piensan que los indecisos campan por terrenos de moderación; todo un cuarenta por ciento de los votos puede dar sorpresas.
Y en ese juego de disfraces se dan espectáculos pintorescos, como ver al podemita autocalificarse de demócrata hasta siete veces en una entrevista de poco más de veinte minutos; cada tres minutos reclamaba una u otra cosa, fundamentales todas para “nosotros los demócratas”. Continue Reading ▶






